Buenos y hermosos días
Tu pareja sentimental te complementa en tu diario vivir, pero no debe sostenerte ni definirte como persona. Mi trabajo como tanatóloga me lleva frecuentemente a ver el dolor y el sufrimiento que generan las pérdidas de pareja. Los divorcios, los rompimientos o las separaciones de quienes fueron parte esencial y significativa de nuestra vida nos pueden causar profundas depresiones. Hoy les ofreceré algunos consejos para evitar que las buenas relaciones de pareja terminen muertas y nos dejen inmersos en duelos dolorosos.
El duelo surge cuando un lazo, vínculo o relación significativa en nuestra vida se rompe. Se requiere trabajar con las cicatrices que nos deja la herida de dicha ruptura. Hay que identificar, sanar y superar las emociones, las reacciones y las transiciones generadas que nos alteran la vida y la de nuestras familias. Sería útil poder identificar las situaciones que crean las trampas que, sin darnos cuenta, van lastimando las relaciones de pareja hasta llevarlas a su fin—Rupturas y finales que pueden sumirnos en duelos complicados. Veamos algunas de esas trampas.
- Convivir con alguien que entienda y fomente que yo soy su todo en su vida.
Nadie es imprescindible para nadie en las relaciones de pareja cuando hay voluntad, capacidad, competencia y salud. No aceptes la carga y la responsabilidad de ser indispensable para el otro en la convivencia. No alimentes tu ego, tu falsa autoestima y tus apegos con inseguras declaraciones de que eres imprescindible, pues si en el futuro hay un rompimiento, el duelo y la recuperación serán mucho más difíciles.
- Convivir buscando transformarse en una necesidad y en el todo del otro.
No busques la lástima de tu pareja: gana su respeto y su admiración. El amor se cimenta, crece y perdura en el terreno de la libertad y del libre albedrío. Tampoco busques que te tema para que permanezca en la relación por miedo o por necesidad económica. Ambos deben poder crecer, superarse y evolucionar de acuerdo con sus talentos y sus posibilidades.
- Convivir ambos en codependencia siendo el todo el uno del otro.
Amigos, la persona codependiente en realidad no ama: necesita, quiere, exige, depende y espera. No pongas toda tu felicidad, paz y estabilidad emocional en las manos de parejas que te complementen y te apoyen diariamente, pero que pueden partir de tu vida en cualquier momento. No menosprecies tu valor y tu fortaleza interior creyendo que solo eres y existes en la medida en que mantienes el título de “la pareja de…” o “la esposa o el esposo de…”.
Las relaciones de pareja deben ser la sede de las negociaciones y de los acuerdos. Es importante mantener la comunicación abierta y sincera en las buenas y en las malas. No quieras cambiar a tu pareja: acéptala tal como es. Busca ser flexible y estar claro en lo que estás y en lo que no estás dispuesto a cambiar, ceder o tolerar. Recuerda que cada cual es el dueño de su propio destino, el señor de sus decisiones y el amo de sus acciones. Tu felicidad no depende de tu pareja ni de nadie, depende solamente de ti. Concéntrate en ser mejor persona, en dar lo mejor y en lograr la paz interior. Evita caer en las trampas de dependencias y de apegos que a largo plazo pueden llevar a la tumba el libre amor en tu relación de pareja. Reconoce y fomenta, sin embargo, tu valor y tu fortaleza como ser único, individual y poderoso que, a final de cuentas, te llevarán a superar la pérdida y el dolor de cualquier divorcio, rompimiento o separación que tengas en tu vida.
7 comentarios
Muy buen artículo, lo voy a compartir con parejas que están empezando que literalmente creen que la Luna es de queso, muy lejos de la verdad. Tienen que además de amarse tener mucha tolerancia
Excelente artículo, amiga!
A algunos nos tomó muchos años y varias «pérdidas»‘ el entender la grandeza de experimentar el amor de pareja desde la libertad.
Si pudiéramos enseñar esto a nuestros hijos y en general a nuestros jóvenes para que experimenten la dicha de llegar a sus relaciones a crecer e incluso a aprender a amarse más a ell@s mism@s…
Recibe un fuerte abrazo,
Gracias Mingo. Lo que dices de nuestros jóvenes es muy cierto. Ojalá le pudiéramos compartir enseñanzas de vida de una manera que entiendan. Un abrazo fuerte
Excelente justo para mi
Gracias. Los mensajes y aprendizajes a veces llegan por distintos medios y personas.
Hola mi Diana querida. Como manejamos la codependencias entre un cuidador y el enfermo?
Wow, Gerardo, esa es una excelente pregunta pues dependiendo de la condición del enfermo y de su nivel de movilidad, de por si existe cierto tipo de dependencia entre paciente y cuidador. Es importante que la persona que cuida tenga una vida propia aparte de su rol de cuidador. Tiene que salir y sacar tiempo para sí misma fuera de su rutina de cuidador. El tiempo de visitas a citas médicas no cuenta pues las salidas deben ser preferiblemente fuera del contexto de salud. Ese tiempo del cuidador fuera del entorno de hogar también ayuda al enfermo a tener su espacio y libertad sin su cuidador primario. La ayuda y apoyo de otros familiares y amigos son clave para facilitar ese tiempo libre para ambas personas. Un abrazo.