Está bien sentirse triste

Buenos y hermosos días

Por alguna razón la mayoría de las personas piensan y sienten que estar triste es un problema y algo negativo o malo. Nos preocupamos cuando nos sentimos tristes o cuando percibimos que algún familiar o ser querido está triste. Sin embargo, la tristeza es una emoción humana común y saludable. Nuestro cerebro responde de manera natural a situaciones difíciles y eventos estresantes con ciertas emociones básicas, entre las que se encuentra la tristeza, por lo que está bien sentirse triste en ocasiones. Hoy les hablaré del importante rol de la tristeza en las pérdidas y los duelos de la vida.

El dolor es una reacción normal y natural ante la pérdida de algo o alguien valioso en nuestra vida. Si lo que se fue de tu vida era significativo para ti, lo anormal y antinatural sería el no sentir dolor alguno y el que te importe un bledo o pepino la ruptura de ese valioso lazo con lo perdido. Si no sientes ningún dolor luego de la pérdida, o estás en el shock o negación inicial o lo que se fue o partió, no era realmente significativo para ti. Ambas situaciones también son válidas y reales.

Eventos normales de la vida pueden causarnos tristeza, angustia y dolor. Las transiciones, los cambios, las despedidas, las rupturas sentimentales, las pérdidas de trabajo, los problemas económicos, las jubilaciones, las enfermedades, el fracaso y la muerte pueden ser detonantes de periodos de tristezas. La tristeza en una emoción básica que ayuda a las personas a dirigir sus conductas y comportamientos en las distintas situaciones que viven.

Aunque la mayoría de las veces conocemos e identificamos lo que nos lleva a sentirnos tristes, puede ocurrir que algún día nos sintamos triste sin aparente razón.  Quizás ocurra que nos levantemos con un estado de ánimo apagado o afligido o que durante el día nos pongamos algo melancólicos de repente. Eso es normal.

Sentirse triste ocasionalmente tiene sus ventajas. Ayuda a crear empatía con la tristeza de los otros. Esa empatía nos lleva a crear redes de apoyo, solidaridad y consuelo a los afligidos. Sentirnos tristes también nos ayuda a valorar más el sentimiento de la alegría cuando llega.

El dolor de una pérdida nos conecta directamente con variados sentimientos como el miedo, la culpa, la ira o la tristeza. La conexión con la tristeza es importante en el duelo, pues nos lleva a reconocer de manera natural, aunque poco placentera, en que extrañamos lo perdido. Ayuda también a identificar el tono emocional que traen los recuerdos al ponerle nombre, color y emoción al sentimiento que las memorias evocan en nosotros. La tristeza del hoy ayuda a mejor adaptarnos a eventos difíciles del mañana.

Sentirse triste, aunque no lo crean, puede ser positivo al ayudarnos a soltar y sanar. El camino de la tristeza es muchas veces solitario y silencioso. Entramos en contacto reflexivo con lo que sentimos, lo que perdimos y lo que anhelamos. Estar triste de alguna manera alivia la presión de las apariencias al quitarnos la máscara forzada del “estoy bien” frente a otros. La tristeza es una emoción que ayuda a superar las desilusiones, las pérdidas y los fracasos de la vida al enviarnos un mensaje útil al cuerpo que ayuda a recobrar el balance y el equilibrio psicológico.

Pienso que la tristeza pone incómodas a las personas a nuestro alrededor que no saben cómo reaccionar a dicho estado de ánimo, ni en ellos mismos ni en los demás. Pensamos que es nuestro deber social o religioso el alegrar la vida de los demás en todo momento, ignorando que sentirse triste es normal, útil y parte natural de la vida. Amigos, la tristeza no es sinónimo automático de que algo está mal, que hay problemas que solucionar o que hay una depresión por tratar.

La tristeza es un estado mental pasajero. No requiere de mayor ocupación, terapias, ni apoyo profesional. Cuando la tristeza llega demasiado lejas en su duración, sin embargo, puede pasar de ser un sentimiento pasajero y convertirse en un trastorno de salud mental. Les hablaré en un próximo artículo de las diferencias entre tristeza y depresión. Mientras tanto, abracemos a la tristeza transitoria en nuestro diario vivir con la natural alegría de una reacción emocional natural de apoyo en los momentos difíciles de la vida.

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *