¿Qué son los Cuidados Paliativos?

¿Qué son los Cuidados Paliativos?

Buenos y hermosos días.

La mayoría de nosotros espera que en el momento en que enfermemos alguien nos cuide. Esa es una de las expectativas básicas de vida que nos sostienen como individuos racionales que vivimos en entornos colectivos. YO te cuido, asisto o atiendo en tus aflicciones, sufrimientos o condiciones —leves o severas, agudas o crónicas, curables o terminales— durante el transcurso de la vida y luego TÚ lo haces por mí. Ese rol del TÚ samaritano lo ejecutan, con mayor o menor esmero y eficacia, los familiares, amigos, cuidadores, profesionales de la salud, la comunidad, organizaciones sin fines de lucro o el Estado. Los cuidados paliativos responden a ese llamado y responsabilidad social de apoyo externo en condiciones de enfermedades avanzadas y sin aparente cura.

Los cuidados paliativos son un tipo especial de cuidados integrados que buscan proporcionar bienestar y apoyo a los pacientes y sus familias durante las etapas avanzadas o terminales de una enfermedad. Buscan aliviar el dolor y sus síntomas satélites mientras brindan confort y apoyo. La palabra paliativo proviene del latín pallium que significa manta o cubierta. La condición o enfermedad tratada con cuidados paliativos, entonces, es “tapada” o “cubierta”, no curada, con tratamientos específicos que mitigan o aminoran su impacto como los analgésicos y antieméticos.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) nos brinda algunos conceptos, datos y cifras importantes sobre los cuidados paliativos en su página electrónica (2018);

  • Mejoran la calidad de vida de los pacientes y las familias que enfrentan enfermedades amenazantes para la vida al proporcionar apoyo físico, psicosocial o espiritual desde el momento del diagnóstico hasta el final de la vida y durante el duelo.
  • Se estima que anualmente 40 millones de personas necesitan cuidados paliativos; el 78% de ellas viven en países de ingreso bajo e ingreso mediano; tan solo un 14% de ellas los reciben actualmente.
  • La necesidad de cuidados paliativos seguirá aumentando mundialmente a consecuencia del proceso de envejecimiento de la población y de la creciente carga que representan las enfermedades no transmisibles.

El enfoque de los cuidados paliativos es el paciente y su familia y no la enfermedad o condición que los aqueja. Pienso que en la etapa de enfermedad terminal no se buscan las causas, los culpables o los orígenes de la condición: se acepta y se reconoce la realidad mientras un grupo interdisciplinario trabaja diariamente para alcanzar la máxima calidad de vida posible para el paciente y su familia. Los tratamientos paliativos buscan prevenir o tratar los síntomas y efectos secundarios de la enfermedad. Algunos aspectos de los cuidados paliativos, sin embargo,  pueden aplicarse junto a otros tratamientos terapéuticos en las fases previas de la enfermedad.

Algunos de los elementos claves de los cuidados paliativos están centrados en los siguientes tres principios:

  1. Aliviar y mitigar el dolor y los síntomas acompañantes.
  2. Proveer apoyo psicológico, social y espiritual al paciente y sus familiares atendiendo sus necesidades particulares.
  3. Ofrecer un sistema de apoyo: primero al paciente para ayudarlo a llevar una vida plena y activa dentro de la realidad de su condición y a conservar su dignidad hasta el último minuto de vida; y luego a las familias para que logren afrontar la enfermedad del ser querido lo mejor posible, incluyendo el manejo del duelo.

Nuestros pacientes con enfermedades terminales frecuentemente requieren mayores y diferentes cuidados que aquellos otros pacientes cuyas enfermedades son curables: atenciones y cuidados específicos que atiendan de manera integrada, honesta y desinteresada sus necesidades físicas, psicosociales y espirituales, al igual que las de sus familiares. Los cuidados paliativos se concentran en ayudarnos a experimentar una muerte más natural y personal.

Reconozcamos que la muerte como final del camino de vida corporal es individual, pero el recorrido hasta ella debería estar repleto de cuidados, manos y atenciones colectivas que mitiguen nuestro dolor y conforten nuestra partida. Cuidemos a nuestros enfermos, padres, abuelos, ancianos y desvalidos con amor y compasión. Vivamos a plenitud las despedidas y los adioses a nuestros seres queridos en la tristeza de la partida, por un lado, pero con la satisfacción de un compromiso de amor y cuidados completados, por el otro.

 

Referencias: Organización Mundial de la Salud; http://www.who.int/en/

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