Buenos y hermosos días
Hay individuos que temen perder las riendas y el control de sus vidas ante los efectos de una enfermedad grave o de un accidente. Familiares y amigos que llevaron vidas independientes y autosuficientes por décadas y que de repente se encuentran ante la triste realidad de que ya no pueden valerse por sí mismos. Hoy les presentaré algunas ideas de cómo ayudar al enfermo dependiente o a las personas que le temen menos a la muerte que a no poder valerse por sí mismas.
Algunos accidentes y enfermedades pueden ir robando gradualmente o de un solo golpe la movilidad, la independencia y la capacidad cognitiva de las personas que los padecen. Individuos que niegan la realidad de su deterioro físico mientras permanecen abrazados a la imagen de las personas fuertes y autosuficientes que fueron alguna vez. La necesidad de ayuda de muchos enfermos junto a su progresiva dependencia de otros irá en aumento con el pasar de los días. ¿Cómo podemos ayudarlos?
Es importante que se ocupe el tiempo libre del enfermo según sea posible. El aburrimiento y la inactividad forzada que llegan en las fases tempranas de una enfermedad, accidente o condición seria e incapacitante aumentan el deterioro físico y emocional de las personas. La mente ociosa del enfermo comienza a divagar y a crear situaciones y futuros fatalistas, ya sean reales o imaginarios. A continuación, una lista básica de algunas tareas o acciones que el enfermo podría llevar a cabo según su condición y estado físico y emocional lo permitan.
Acciones y tareas para su propio cuidado y beneficio:
- Alimentarse, vestirse, hacer ejercicios, ocuparse de su higiene, usar el baño, encargarse de su rutina de medicamentos.
- Orientarse, leer y aprender sobre posibles tratamientos y opciones (terapias tradicionales, alternativas o complementarias) usando los distintos medios de comunicación accesibles a su condición como internet, teléfono, libros, revistas, videos, etc.
Acciones y tareas de apoyo en la rutina familiar:
- Hacer itinerarios de tareas y coordinaciones: recogido de niños en la escuela incluyendo sus compromisos de clubes y deportes, limpieza y mantenimiento de la casa, cuidado de mascotas, organizar las fotos familiares y hacer un “scrapbook”, crear el árbol genealógico de la familia.
- Manejar dinero y hacer pagos, usar el teléfono, hacer compras o preparar comidas, estudiar con los niños y hacerles repasos, hacer inventario de prendas u objetos de colección.
Acciones y tareas de apoyo comunitario y social:
- Hacer llamadas y citas médicas a otros enfermos de la comunidad y, dependiendo de sus creencias religiosas, comenzar y promover las cadenas de oración o de apoyo económico para otros enfermos.
- Según su profesión o destrezas, hacer o revisar las cuentas o los análisis financieros de otros, coordinar actividades, mentoría o coaching remoto a jóvenes con distintos problemas o lectura remota a personas no videntes.
El tipo de acciones y tareas se deben ser ir revisando según vaya progresando la enfermedad y la dependencia de la persona. Usualmente a nadie le gusta sentirse como una carga adicional y una obligación en la vida de sus seres queridos. El enfermo no es una excepción: él NO quiere ser una carga para nadie y desea seguir teniendo un sentido de pertenencia.
Existen personas a nuestro alrededor que les tienen un gran miedo a depender de otros al final de sus vidas. Tratemos de recordar las siguientes consideraciones en el trato a nuestros enfermos o a esas personas mayores temerosas de perder el control de sus vidas:
- Incluirlos en los diálogos rutinarios y en las decisiones familiares para que sientan que siguen siendo miembros importantes de la familia.
- Ofrecerles información y darles control, según sea posible, sobre su condición, sus opciones y sus resultados.
- Dejarlos expresar libremente sus emociones, sus temores y sus corajes sin que se sientan juzgados.
Amigos, ayudemos cada día a nuestros enfermos y ancianos a enfocarse en lo que todavía pueden hacer y no en lo que ya no pueden.
4 comentarios
Gracias por estos consejos, vienen muy oportunos!
Gracias. Conocimiento para compartir.
Hoy se cumple un año del fallecimiento de mi Mamá. Ahora puedo entender algo de lo que habría sentido y por que se ponia tan brava cuando le prohíbamos cosa (pensando en su bien). Información muy valiosa. Ojalá más persona puedan leerlo.
Hola Iris. Lamento la muerte de tu mamá e imagino que el aniversario de la fecha te trae muchos recuerdos. Me alegro de que el artículo te haya ayudado a entender un poco mejor el proceso y las emociones por las que pasaba tu mama antes de fallecer. Nunca es tarde para cerrar ciclos. Gracias por compartir tu vivencia.