¿Alguna vez has pensado y reconocido que existe solo una persona en el mundo que estará siempre contigfo en cada segundo, minuto y hora de cada día de tu vida? Esta persona nunca podrá separarse de ti, aunque le grites, consideres indigna o le faltes el respeto. Te acompañará fielmente en las alegrías y las penas, en la enfermedad y la salud y en la abundancia y la escasez. Sin emabrgo, no le das valor, la atención y la importancia que merece la lealtad de esta persona, que eres tú mismo, e ignortas su continua presencia.
Muchas veces actuamos como nuestros peores enemigos y críticos. Nos autoboicoteamos constantemente al no pensar en nuestra propia existencia o en darla por sentado. Nos esforzamos en comprender, perdonar, ser amables y hasta compasivos con los otros, pero ese paquete de tolerancias se va a pasear y brilla por su ausencia cuando de nosotros se trata. Nos cuesta trabajo disfrutar de nuestra propia compañía.
Resulta importante que llegues a tener una relación saludable contigo mismo. A continuación, algunas semillas o manifestaciones junto con ejemplos de abonos o actividades concretas para ayudarte a nutrir dicha relación.
1.Semillas de Autoconocimiento
El autoconocimiento es la base desde la cual otras semillas crecen, pues resulta difícil mejorar, valorar, motivar y cuidar a alguien a quien no conocemos bien.
Conócete
Reflexiona sobre tu identidad, hazte preguntas, busca las respuestas y actúa. ¿Quién eres en realidad? ¿Qué deseas por encima de todo? ¿Cuáles son tus creencias y valores principales?
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- Lleva un diario para anotar tus pensamientos y sentimientos.
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- Lleva un portafolio o registro de fotos tuyas en diferentes momentos de tu vida.
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- Mírate al espejo todos los días y reconoce lo que has superado, lo que eres y lo que deseas llegar a ser.
Cuídate
Aunque suene egoísta, Tú siempre debes darte la prioridad que mereces, pues no puedes dar a otros lo que no tienes en ti mismo.
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- Descansa, trabaja, diviértete, duerme y aliméntate bien y a tu propio ritmo.
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- Anota un tiempo en tu agenda para dedicarte a tu bienestar físico, mental y emocional y HÓNRALO. No boicotees tu tiempo y tu felicidad.
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- Mírate al espejo todos los días y abrázate con amor y alegría por al menos un minuto. Puedes intentar el abrazo de la mariposa.
Valórate
Más allá de lo que tienes y lo que haces en la vida, aprende a valorar solo quién eres, sin comparaciones ni juicios, solo Tú mismo con tus defectos, talentos, fracasos, virtudes y oscuridades.
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- Practica la gratitud, enfócate en las pequeñas victorias del diario vivir y automotívate a seguir adelante en las “buenas” y en las “malas”.
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- Trátate siempre con amabilidad y comprensión. Evita hablarte y pensarte con menosprecio al usar frases y pensamientos despectivos como; “pero seré bruto”, “no me soporto ni yo mismo”, “sabía que iba a fracasar”, “siempre lo hago todo mal”.
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- Trátate siempre con amabilidad y comprensión. Evita hablarte y pensarte con menosprecio al usar frases y pensamientos despectivos como; “pero seré bruto”, “no me soporto ni yo mismo”, “sabía que iba a fracasar”, “siempre lo hago todo mal”.
2.Semilas de Actitud Positiva
Aunque los accidentes, pérdidas, problemas y desgracias son parte de la vida y siempre van a ocurrir, no necesitan que Tú los atraigas con una constante mentalidad negativa y fatalista.
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- Identifica y elabora tus emociones y opiniones. Exprésalas siempre con respeto.
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- Desarrolla y sostén una mentalidad positiva manteniendo tus miedos en control.
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- Mírate al espejo todos los días, échate un buen y pícaro piropo y sonríe ante las infinitas posibilidades a tu alcance.
3.Semillas de Aprendizaje
Sin llegar al egocentrismo extremo, reconoce que eres TÚ mismo el proyecto más importante en TU vida, no lo son tus hijos, nietos, pareja, trabajo, causa social, trabajo o país.
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- Aprende a confiar en ti mismo y a creer en tu capacidad para mejorar.
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- Establece límites seguros y saludables al aprender el arte de decir que “NO” o decir que “SI” sin tener cargos de conciencia y en equilibrio entre tus necesidades y las de otros.
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- Mírate al espejo todos los días y reconoce que eres capaz de emprender cualquier nuevo reto y aventura de crecimiento que la vida te brinde.
Amigo, la vida es como un viaje al que nacemos sin unas instrucciones detalladas, un mapa de territorio, unas garantías de uso o unas advertencias de efectos secundarios. Cada cual hace lo mejor que puede con lo que tiene. Muchos seres, sean queridos o no, llegarán al recorrido de tu viaje y caminarán a tu lado por poco o mucho tiempo. Las relaciones interpersonales que tendrás con ellos serán importantes en tu desarrollo, pues, aunque a veces nos cueste aceptar nuestras diferencias, somos seres gregarios desde el primer respiro de vida.
Hoy quiero que reconozcas a ese compañero de carne y hueso, imperfecto y leal, que desde el anonimato del siempre presente está y vivirá a tu lado. Te animo a que le mires al espejo, le agradezcas y lo bendigas por todo y por nada en particular. Solo por existir. Y así, mirándose fijamente a los ojos, ¿qué tal si ambos se comprometen a nutrir su relación diariamente?