¿Cómo manejar efectivamente las pérdidas y los duelos en el lugar de trabajo?

Buenos y hermosos días

Los cambios son una constante realidad en el diario vivir de todas las personas y cada cambio conlleva múltiples pérdidas. Existen muchos cambios y pérdidas poco relevantes e insignificantes, mientras que otros nos estremecen y derrumban. Cada pérdida significativa que sufrimos en la vida nos impacta a nivel individual y colectivo trayendo de la mano complejos procesos de duelos, ajustes y reajustes. Regresar al lugar trabajo mientras se está sufriendo un duelo es difícil para todo el equipo laboral, no tan solo para el empleado doliente, sino también para sus compañeros y líderes. Hoy les compartiré algunas ideas sobre cómo las empresas pueden apoyar en los procesos de duelos y lograr el bienestar de sus empleados.

Muchas personas pasan más tiempo en sus lugares de trabajo y con sus colegas que en muchos otros lugares. Ven y comparten con sus compañeros de trabajo y supervisores más tiempo que con sus familiares y amigos. Entre reuniones, objetivos y planes de trabajo, surgen en los entornos laborales fuertes lazos y vínculos de afecto, compromiso y amistad. Dichas relaciones y lazos conllevan una responsabilidad de solidaridad y apoyo en los momentos difíciles de pérdidas y duelos de cualquiera de sus miembros.

A continuación, algunas breves ideas para el manejo efectivo de pérdidas y duelos desde el entorno laboral.

  1. Autoayuda, dejando atrás las prisas.

Hay que comenzar por aceptar la realidad de la pérdida significativa ocurrida. Debemos reconocer que el mundo y la vida de todos los impactados cambió para siempre, aunque en diferentes magnitudes y de diferentes maneras. Existen algunos tipos de duelos como el inhibido, el retrasado o el complicado que podrían requerir mayor apoyo para el doliente. El proceso del duelo se vive sin prisas, pero sin pausas, pues, contrario a lo que se piensa, en el duelo el tiempo no lo cura todo.

  1. Validar el duelo.

Es importante normalizar el duelo dentro del lugar de trabajo. Hay que reconocer que la persona está sufriendo y que ese dolor sigue un proceso y tiene un sentido para ella frente a su pérdida. Dentro de lo posible, debe permitirse que la persona o personas expresen sus emociones y sentimientos sin ser juzgadas.

  1. Compromiso del patrono.

La gerencia debe apoyar en palabras y acciones el proceso de manejo de pérdidas y duelos de sus empleados. Cada persona es única y todo doliente es diferente. Cada duelo es igualmente único y diferente, por lo que no todas las posibles prácticas de apoyo serán útiles para todos. Les comparto algunas recomendaciones que apoyan el bienestar de los empleados en su lugar de trabajo durante un duelo.

  • Días de licencia
    • luego de la muerte de seres queridos cercanos.
    • luego de pérdidas significativas no relacionadas con la muerte.
  • Flexibilidad en el horario, tareas, proyectos y metas.
  • Ofrecer tiempos y espacios adecuados para la expresión de sentimientos y emociones.
  • Aceptar y entender la privacidad de los procesos internos de cada persona.
  • Tener disponibilidad, preguntar necesidades y ofrecer apoyo concreto.

No usar los trillados y genéricos “déjame saber si necesitas algo” o “estamos aquí para ti y tu familia”. Algunas frases de apoyo concreto pueden ser: “¿Necesitas que revisemos tu horario de trabajo estos días?, “¿prefieres tomarte unos días, trabajar desde tu casa o venir a la oficina?, o “podemos revisar juntos tus tareas pendientes para ver cómo se distribuyen, ¿te parece bien?”

  1. Apoyo de los compañeros de trabajo.

El apoyo social durante un duelo es vital. Sin embargo, el apoyar a una persona en duelo resulta un reto, pues nos enfrenta cara a cara con nuestros propios miedos, mortalidad, sufrimientos y temores de no saber qué hacer o qué decir. Aun cuando no se tengan todas las respuestas a las inquietudes del doliente, una escucha activa, un silencio compartido, un apretón de manos o un simple “si quieres hablar, te busco a la hora del almuerzo,” de parte de un colega o compañero de trabajo, pueden ser muy efectivos. Recomiendo que se provean adiestramientos sobre el manejo efectivo del duelo desde el lugar del trabajo.

  1. Asesoría de un profesional en pérdidas y duelos.

El duelo en las personas de todas las edades es un proceso complejo. El manejo efectivo de pérdidas significativas y muertes desde el ámbito laboral debería ser una prioridad de toda empresa. Existen profesionales de la salud especializados en los procesos de duelos, pérdidas y muertes, como el tanatólogo, que pueden apoyar al patrono en sus políticas y prácticas.

Existen cambios, pérdidas y duelos que impactan diariamente a los individuos, empresas y organizaciones. Los empleados pasan por cambios y sufren diversas pérdidas tangibles e intangibles a nivel personal y profesional que impactan su bienestar y afectan su productividad: divorcios, enfermedades, crisis financieras, accidentes, conflictos, corrupción, criminalidad, disminución de autoestima. La situación mundial del COVID-19 agravó en las personas el impacto de los duelos previos no resueltos.

La realidad de la muerte no puede excluirse de las diferentes áreas de la vida, incluyendo el trabajo. Nunca esperamos que un empleado muera, pero cuando ocurra, es mejor estar preparados que tener que improvisar. Por un lado, debemos cuidar y apoyar a los nuestros permitiéndoles hacer sus procesos de duelo. Por otro lado, debemos minimizar los efectos que dicha experiencia tiene en el ambiente, desempeño y productividad de la organización.

Todo lugar de trabajo debería tener un protocolo de manejo de pérdidas y duelos como parte de sus normas. Una guía cuyo objetivo sea educar al personal para que puedan, en primer lugar, entender y sobrellevar su propio dolor y emociones y luego puedan ofrecer respuestas y apoyos adecuados a otros en sus procesos de duelo. Los lugares de trabajo son una parte importante en la vida de millones de personas. Les exhorto a que establezcamos prácticas y guías claras que nos ayuden a manejar efectivamente nuestras pérdidas significativas, muertes y duelos desde nuestros entornos laborales.

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