Todos necesitamos de un sueño

Buenos y hermosos días

El esforzarse en cumplir con un algo o un alguien especial en la vida suele ser una de las principales fuerzas motivadoras del ser humano. Muchas personas usan las metas trazadas como un generador de energías y un mapa de ruta en sus vidas. Desde que nacemos hasta que morimos estamos anhelando y soñando muchas cosas materiales o intangibles para uno mismo y para los demás. Hoy les hablaré del poder de un sueño.

Usualmente relacionamos la palabra sueño con el dormir y con lo que pasa al dormir. Todos soñamos al dormir, aunque no siempre lo recordemos. Buscamos luego interpretar todas aquellas representaciones de las imágenes o los eventos que se quedan en nuestras mentes mientras dormimos. Algunos de los sueños mas comunes de las personas lo son: soñar que nos persiguen, que nos caemos, que volamos, que estamos con gente famosa, que buscamos y no encontramos un baño o que vemos a personas muertas.

El sueño también está vinculado con la función natural de descanso del cuerpo que nos ayuda a reparar nuestro organismo. El descanso restaurador que nos trae el sueño ayuda a seguir viviendo la vida día a día. Sin embargo, hoy les estaré hablando de otra cara de la palabra sueño.

¿Qué es un sueño?

Los sueños son herramientas importantes en la vida de cada persona. Nos sirven de fuente de impulso, inspiración y energía cuando flaquean nuestras rodillas y nos sentimos abatidos y sin fuerzas para seguir adelante. Hay sueños atados a la vida terrenal: echar hacia adelante a mi familia, darles una educación a mis hijos, salir de la pobreza, encontrar el amor verdadero y ser correspondido, ser una buena persona o un buen cristiano, ser feliz, ganar el primer lugar o ser el mejor en algo, ser libre o viajar, entre muchas otras cosas. Otros sueños, sin embargo, están asociados a nuestras expectativas de vida eterna. El concepto de un sueño eterno, por ejemplo, se asocia con la muerte.

“No puedo cambiar la dirección del viento, pero puedo ajustar mis velas para alcanzar mi destino.” Un sueño de poder, o el poder de un sueño, nos suele brindar esa motivación, energía y enfoque necesarios para continuamente ajustar las velas de nuestras vidas y llegar a nuestro destino. La vida nos traerá muchos cambios, transiciones y pérdidas a todos y cada uno de nosotros. Eso es inevitable. Los sueños enmarcados en planes y acciones concretas pueden servirnos de puentes iluminados para pasar por esos tiempos oscuros y difíciles y lograr avanzar.

Los pequeños sueños de cada persona muchas veces logran grandes logros de comunidades y países enteros. Recuerdo como luego del huracán María en septiembre del 2017, Puerto Rico se quedó totalmente a oscuras al colapsar el sistema y tendido eléctrico de la isla entera.  El poder del sueño de recuperación boricua concretado en pequeñas y grandes acciones de miles de personas dentro y fuera de la isla hizo posibles hazañas asombrosas de rescate y recobro colectivo.

Termino haciéndoles tres preguntas. Reflexionen y busquen las respuestas en su interior. Me gustaría que contestaran cada pregunta en una sola oración.

  • ¿Qué es exactamente lo que tú quieres alcanzar en la vida?
  • Hoy, ¿cuál es tu motivo y razón de vivir?
  • ¿Cuál es tu sueño de poder?

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