Las religiones y la muerte

Buenos y hermosos días

El ser humano, desde sus orígenes, ha tenido que entender, manejar y aceptar la misteriosa realidad de su mortalidad. El concepto de la muerte, sus causas y sus consecuencias y el destino final de los difuntos es sumamente variado a nivel individual y colectivo. Algunas de las principales religiones del mundo, sin embargo, presentan a través de las diferentes épocas y culturas varias similitudes en sus postulados sobre la muerte, el morir y la vida luego de la muerte.

Las civilizaciones antiguas de Asia, Medio Oriente y Egipto presentan sus conocimientos sobre la muerte y la vida luego del morir en diferentes libros, documentos y evidencias, siendo el Libro Egipcio de los Muertos el más conocido. La muerte no era el final de la existencia humana para los egipcios de la Antigüedad, meramente era una parada de camino o un umbral que atravesar luego de un juicio final. El Libro Egipcio de los Muertos se concibió como una guía de tránsito para apoyar a los difuntos en los peligros de su ruta. El Papiro de Ani o Libro Egipcio de los Muertos presenta en sus rollos imágenes coloridas de escenas de la existencia luego de la muerte con la intención de asistir a las personas en los próximos mundos (Bryant, 2009).

De igual manera, siglos más tarde, el Libro Tibetano de los Muertos o Bardo Thodol ofrece conocimiento de la muerte, el morir y la vida luego de la muerte. El libro tibetano presenta descripciones de la vida en el más allá, instrucciones de cómo apoyar al moribundo, oraciones, plegarias y guía espiritual para la liberación. El antiguo texto del budismo tibetano describe en términos generales lo que encontraremos después de la muerte. Es considerado uno de los grandes clásicos de la historia espiritual de la humanidad que describe lo que el difunto encuentra después de la muerte y antes de asumir una nueva existencia.

Libros Sagrados de otras religiones como La Biblia, el Corán y la Torá usualmente también presentan información y conocimientos sobre la muerte y la vida más allá de la muerte. El Corán, libro sagrado de los musulmanes, recoge la ley islámica y representa a una de las religiones vivas más antiguas del mundo con origen principalmente en India y Nepal y remontándose más de 2000 años. Las historias, textos y libros sagrados de la India presentan una preocupación sobre la muerte y lo que pasa luego de esta. Muchos de sus maestros están de acuerdo en que el objetivo final de la vida es poder tener la liberación final del ciclo de nacimientos y muertes. La muerte se presenta como algo natural e inevitable.

La Torá es el texto que contiene la ley y enseñanzas divinas que constituyen el fundamento del judaísmo. Según la tradición común al judaísmo y el cristianismo, la Torá presenta la revelación y enseñanza divina que se otorgó al pueblo de Israel. La muerte se presenta en dicha tradición como la separación del cuerpo y el alma, el fin de la vida natural y el paso de este mundo a un mundo futuro.

Los cristianos de la Edad Media usaban varios textos en latín con instrucciones y rituales que los ayudaban a prepararse para morir una “buena muerte”. Ars Moriendi, en 1415, fue uno de esos textos que se publicó en varios idiomas y se difundió grandemente dando información sobre el arte del buen morir. Durante siglos en Europa y Norteamérica, el concepto del cristianismo logró hasta cierto sentido controlar o domesticar la muerte al hacerla algo natural e inevitable (Bryant, 2009).  El miedo a la muerte en ese tiempo estuvo más controlado por el equilibrio y balance de la religión en los individuos.

Para el siglo 20, sin embargo, la tecnología y los avances de la ciencia reactivaron el miedo y el tabú sobre los procesos de la muerte, una experiencia que ya no estaba controlada y domesticada. Las personas ya no morían naturalmente en sus hogares rodeados de la familia, la comunidad y los amigos. La Segunda Guerra Mundial difundió los horrores de muertes en masa por medios noticiosos y libros. A través del tiempo, y en las diferentes épocas en la historia de la humanidad, las causas principales de muerte en las sociedades han ido variando y con ellas la ansiedad y el miedo que nos traen.

El concepto de la muerte ha ido cambiando en el tiempo moldeado por religiones y acontecimientos históricos y sociales del momento. Muchas religiones, por ejemplo, el judaísmo, catolicismo y metodismo, presentan un concepto de la muerte como algo natural e inevitable y como un final de ruta que lleva a una vida con Dios. La importancia y el uso de ritos, oraciones, guías, plegarias y ceremonias durante el proceso de morir y la muerte han sido bastante consistentes, aunque variado, según las culturas, religiones y épocas.

Amigos, la realidad de la muerte trasciende religiones, épocas, culturas y sociedades. La muerte llegará, hoy o mañana, a cada uno de nosotros y a nuestros seres queridos más allá de creencias espirituales, de castigos o recompensas, o de estilos de vida “buenos o “malos”. Busquemos en cada respiro el balance perfecto entre el vivir y el morir viviendo sin miedos y agradeciendo lo que somos y tenemos.

 

 

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Verdades que los niños deben saber sobre la muerte

Buenos y hermosos días.

La muerte es un tema difícil de dialogar con nuestros niños. La tendencia natural de padres y adultos es de protección y albergue a los menores. Buscamos protegerlos en todo momento de situaciones, realidades, información y sitios que  puedan lastimarlos. Investigadores como María Nagy y otros profesionales establecen que los niños buscan activamente entender el concepto de la muerte. Nosotros como sus encargados debemos educarnos para apoyarlos en esa búsqueda de una manera certera, honesta y sin temor.

Saber qué decirles, al igual que el cómo y cuándo hacerlo,  puede causarnos gran ansiedad en situaciones de muertes, enfermedades, desastres naturales o accidentes en la familia o comunidad. Ansiedad causada en parte por desconocimiento del protocolo a seguir. No existe, sin embargo, un libro universal de instrucciones o un manual fantástico para este tipo de conversaciones valerosas con nuestros chicos.

La edad y capacidades cognitivas del niño tienen un rol importante sobre cómo llevar el tema de una manera segura y efectiva. Existen otros factores como el nivel de desarrollo, las experiencias previas de vida y la personalidad del niño y los patrones de comunicación y apoyo en el entorno familiar, que  deben tomarse en consideración. El niño desde que nace va pasando por distintas etapas en su desarrollo en las que su concepto de la muerte va cambiando, como por ejemplo:

  • No existe la muerte.
  • La muerte es una persona, es temporal y reversible.
  • La muerte es algo mágico.
  • La muerte es final, pero evitable
  • La muerte es parte natural de la vida, es final, universal, irreversible y las personas muertas no son funcionales.

Lo ideal es que antes de que surjan eventos difíciles y crisis tengamos con nuestros niños diálogos informales sobre la muerte y sus cambios en diferentes momentos y eventos cotidianos. Hay que hablarles sobre los distintos procesos de pérdidas, cambios y transiciones que tendrán durante el transcurso de sus vidas. Aprovechar los cambios de estaciones en la naturaleza, cuando muere una mascota, se pierde o rompe un juguete, nos mudamos de casa, nos cambiamos de escuela, Papá o Mamá pierden su trabajo, o viene un huracán que causa destrucción, para hablarles sobre pérdidas y emociones.

A continuación, algunas verdades básicas que nuestros niños deben saber.

1. La muerte es algo natural

El morir es un proceso natural y normal de la vida al que no se le debe temer. La muerte, por definición, es el cese o terminación de la vida. No es algo siniestro que viene, ataca y se lleva a las personas que han sido malas. Las personas, animales y plantas nacen y mueren como parte del ciclo de vida. Eso es lo esperado. Se les puede ofrecer a los niños comparaciones con la naturaleza y sus cambios y dar ejemplos de transformaciones como en las mariposas y plantas.

2. La muerte es irreversible

El concepto de la muerte no es algo temporal. El niño debe entender que el familiar que muere no regresa a la vida luego de unos días si ellos lo piden con esmero en sus oraciones y se portan bien. La muerte cuando llega es para siempre y no tiene marchas atrás. Los juguetes se pueden romper y a veces tienen arreglo. La muerte no es algo que tiene arreglo. Los niños nos pueden escuchan decir “este televisor murió”, “la nevera está muriendo” o “el teléfono celular está dando sus últimas señales de vida” para luego ver como no pasa nada grave, se arreglan y continúan funcionando. Los adultos deben ser prudentes en no nombrar a la muerte en términos y condiciones que puedan causar confusión a los niños al tomar lo que decimos de forma literal.

3. Todas las partes de una persona mueren a la misma vez

Las personas cuando fallecen se mueren en su totalidad y todas sus partes mueren a la misma vez. No existe tal cosa como “un corazón muerto en pena”, ni “‘alguien medio muerto”, o “muerto en vida”. Sin entrar en complicaciones y tecnicismos médicos, el niño debe entender que todas las partes de una persona al momento de la muerte se mueren a la vez.

4. Todo lo que tiene vida muere

Todo lo que está vivo en algún momento tiene que morir. El primer requisito para morir es estar vivo. Luego de nacer, vamos de camino a la muerte desde que damos nuestro primer respiro, nuestro corazón comienza a latir y los órganos y sistemas comienzan a funcionar normalmente. Puede usarse con nuestros niños la analogía de una película. Al ver una película en la televisión o en el cine, sabes que luego del comienzo en algún momento la película se va a terminar. Tiene un inicio y un fin. La película de toda vida de plantas, animales y personas en algún momento llegará a su final.

5. La muerte no es castigo ni un premio, es causada

Quizás muchos de ustedes han escuchado los refranes, “Dios castiga sin vara y sin fuete” o “A los buenos Dios se los lleva y  los malos aquí se quedan”. La muerte no debe ser vista como un premio o castigo de Dios o de los poderes supremos. Solemos pensar que el morir está atado a la consecuencia del mal o del bien. Lo relacionamos con el mal que hicimos o permitimos que se hiciera o con el bien que hicimos o dejamos de hacer cuando tuvimos la oportunidad. Tratamos de justificar a la muerte de alguna manera complicada, olvidando que la misma es un proceso natural. La muerte siempre es causada y sus trayectorias están definidas y estudiadas. Puede ser parte de un deterioro predecible relacionado con una una enfermedad terminal, como en los casos de cáncer; ser causada por una falla de los órganos; ser una muerte repentina o ser parte normal de la vejez. Otras muertes son causadas por homicidios, suicidios, accidentes o causas naturales.

Nuestros niños no merecen nuestras mentiras y evasiones sobre el tema de la muerte ni los diálogos inefectivos basados en nuestros propios miedos y temores. Hablemos con ellos abiertamente sobre un proceso natural que es parte de la vida. Tomemos en consideración la realidad de sus etapas de desarrollo y otros factores importantes que definen y enmarcan al niño Ajustemos nuestro lenguaje a sus necesidades y usemos ejemplos cotidianos para que nos entiendan. Hablemos, sobre todo, desde el corazón con un lenguaje sencillo y honesto y una perspectiva de la muerte que nazca del amor y la luz y no del miedo y el fracaso.

Referencia de María Nagy fue tomada de Corr & Corr, Death & Dying, Life & Dying (7th Edition), p 363. Referencias adicionales: Maria Nagy – “The Child’s Theories concerning Death,” Journal of Genetic Psychology 73 (1948): 3-27.
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¿Qué es la comunicación después de la muerte?

Buenos y hermosos días

Muchos de nosotros en algún momento hemos visto, escuchado o sentido la presencia de un ser querido ya fallecido. Hay quienes afirman que el amor y la vida son eternos. Pienso que la conexión y el amor incondicional con nuestros seres amados no se rompe con la muerte, solamente se transmuta o se cambia de estado.  Hoy les hablaré de distintos tipos de comunicación que, según algunos expertos del tema de la vida, pueden ocurrir luego de la muerte.

La comunicación es la correspondencia o mensaje entre dos o más personas. Se lleva a cabo una transmisión de señales mediante un código o signos que son comunes entre las partes, entiéndase el emisor del mensaje y el receptor de este. La comunicación post mortem o luego de la muerte, entonces, puede entenderse como un mensaje emitido por parte de una persona fallecida a otra persona o personas vivas.

Los tipos de comunicaciones post mortem que les presentaré pueden manifestarse de varias maneras y surgir en distintos momentos. No envuelven la asistencia de otras personas como terapistas, asesores espirituales, psíquicos o médiums, pues suelen ocurrir de manera espontánea a sus receptores.  Surgen cuando una persona experimenta una conexión o comunicación especial en la cual verá, escuchará o sentirá la presencia de un ser querido, un amigo o pariente fallecido. Hay quienes afirman que ocurren más frecuentemente en los espacios conocidos y familiares por ambas partes y durante los primeros días luego de la muerte.

Muchas personas alrededor del mundo han investigado y escrito sobre el tema de las experiencias cercanas a la muerte y las comunicaciones con el más allá. Bill Guggenheim es uno de ellos. Es considerado un pionero y experto en el campo de las comunicaciones luego de la muerte y ha dedicado más de 25 años a investigar, escribir y educar sobre este tema algo controversial. Llevó a cabo, durante un periodo de 7 años de investigaciones de campo, unas 2,000 entrevistas a personas que tuvieron algún tipo de comunicación con una persona muerta y estaban dispuestas a compartir sus experiencias.

Guggenheim (1995) describe diversos tipos comunes de comunicación luego de la muerte. Habla sobre 12 signos o alertas que los espíritus pueden enviarnos. A continuación, les resumo lo que entiendo que Guggenheim establece, según los hallazgos de sus investigaciones, como los tipos de comunicaciones luego de la muerte y sus manifestaciones.

¿Cuándo pueden surgir?

  • durante el sueño,
  • en visiones,
  • en apariencias parciales o completas,
  • en el crepúsculo o
  • durante fenómenos físicos y simbólicos.

¿Cómo pueden manifestarse?

  • al detectar una presencia,
  • al escuchar una voz,
  • al sentir un toque,
  • al oler una fragancia,
  • mediante el teléfono.

Les presentaré algunos ejemplos de la literatura sobre  experiencias reales de comunicaciones luego de la muerte.

  1. Olores

“El 24 de septiembre de 1995, me desperté sintiéndome bien luego de haber dormido bien. Me volví al lado de mi marido de la cama y olí su colonia, como si estuviera a mi lado. Volví a mi lado de la cama y permanecí ahí por un tiempo. No podía oler la colonia en mi lado de la cama. Cuando volví a su lado, el olor había desaparecido. Algunos dirían que estaba soñando o alucinando, pero lo extraño era que la colonia que olía no era una de mis favoritas de las que el usaba. Yo creo que si estuviera imaginando cosas hubiera imaginado el olor que más me gustaba”.   (LaGrand, 1998, 111-112)

  1. Mensajes

A veces el muerto envía mensajes que son avisos o advertencias. “Unos dos años después de la muerte de su amigo, Jeff conducía a casa a altas horas de la noche. Estaba cansado y se había quedado dormido al volante. Escuchó un grito: «¡Despierta!» En ese momento vio a su amigo muerto sentado en el asiento del pasajero, cubierto por la luz. Jeff miró para ver que se dirigía a 45 millas por hora directamente a una casa. Desaceleró a tiempo para evitar el accidente” (Guggenheim & Guggenheim, 1995).

  1. Apariencia

“Charlene, una enfermera de hospicio hizo su visita diaria a Sam para monitorear su nivel de dolor y su estado emocional. Parecía cómodo. Desde que ella lo conocía, él había estado en una cama de hospital en la planta baja de su casa. Su esposa le dijo a Charlene que Sam había terminado de decirle cómo manejar las finanzas de la casa, lo que tan hábilmente él había hecho durante sus 43 años de matrimonio”.

“Esa noche Charlene estaba leyendo en la cama antes de dormir. Sonó el teléfono. La enfermera del hospicio del turno de la noche llamó para decirle que Sam había muerto. Un sentimiento de tristeza cubrió a Charlene. Ella se acercó para apagar las luces, cuando Sam apareció al pie de su cama. Se había olvidado de contarle a su esposa sobre los papeles de seguro que había dejado en una oficina de arriba de la casa. Charlene nunca había estado arriba en la casa, pero Sam le dio instrucciones específicas sobre la ubicación de la oficina y los papeles. Charlene le aseguró que visitaría a su esposa y encontraría los papeles. Sam luego se fue tan rápido como había llegado. Después del funeral, Charlene siguió con una visita de duelo a la esposa de Sam. Ella le informó de la visita que había tenido de Sam. Curiosamente, ambas subieron las escaleras al dormitorio que Sam y su esposa habían compartido. Charlene reconoció la oficina a partir de la descripción de Sam y   encontró los papeles de seguro escondidos en un libro en el cajón central” (Lawrence, 2014).

  1. Visual

Estaba acostado en mi lado de la cama, llorando. Esta fue la noche de la muerte de mi padre, alrededor de las 7 pm. Estaba con el corazón roto. De repente vi la cara de mi padre. Él estaba mirándome directamente a los ojos. Estaba rodeado de luz, solo podía ver su rostro, y tenía una sonrisa radiante en su rostro. Nunca lo había visto tan feliz. No escuché nada, pero sentí que él decía «No estés triste, esto es maravilloso». Me senté en la cama y él se había ido (Diane, 2002).

Amigos, yo no sé a ciencia cierta si existe la comunicación entre las dimensiones físicas y espirituales, pero definitivamente las creo posibles. He leído y escuchado muchas hermosas historias sobre el particular. Reconozco como tanatóloga el efecto positivo, sanador y de confort que este tipo de experiencias y comunicaciones puede brindarles a los dolientes en sus manejos de pérdidas significativas y procesos de duelos. Mas allá de su veracidad científica y sus validaciones analíticas, las conexiones y las experiencias espontaneas de distintos tipos entre el doliente y su ser querido ausente apoyan la sanación, la recuperación y el cierre de ciclos de muchas personas.

Si alguno de ustedes ha tenido algún tipo de comunicación con algún ser querido o persona muerta, les exhorto, si así lo desean, a compartirla con los lectores de Edutanatos.

 

Referencias

https://www.rnceus.com/Transpersonal/ADC.html

https://www.afterlifetv.com/2015/06/25/the-12-signs-that-spirits-send-us-after-death-communication/

https://digital.library.unt.edu/ark:/67531/metadc84284/m2/1/high_res_d/dissertation.pdf

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Cuando la muerte es inminente: cambios, signos y síntomas.

Buenos y hermosos días

¿Cómo reconocer si un ser querido está en muerte activa y se está muriendo? Los días finales de nuestra vida terrenal estarán repletos de cambios y transiciones. Mientas que algunos de esos cambios serán visibles a nivel físico, otros posiblemente serán más sutiles y casi imperceptibles para los presentes. Cada vida es única. Cada persona se acerca a su muerte y experimenta su transición de final de vida en una forma única y particular. Sin embargo, existen signos comunes de muerte inminente que hoy les quiero compartir.

A continuación, algunos cambios fisiológicos, signos, síntomas y cuidados comunes relacionados a los procesos de muerte cercana.

  • Disminución de la producción urinaria

Signos/Síntomas

Cuidados

Posible incontinencia urinaria.
Orina concentrada.
Mantenga al paciente limpio y seco. Coloque un Foley si la piel comienza a descomponerse o si el paciente es grande y difícil para cambiar pañales o si el cuidador no puede proporcionar cambios en el pañal y la ropa de cama.
  •  Disminución del deseo en alimentos y líquidos

Signos/Síntomas

Cuidados

Pérdida de peso/deshidratación. No fuerce líquidos ni alimentos.
Proporcionar un excelente cuidado de la boca.
  • Dificultades para tragar

Signos/Síntomas

Cuidados

Alimentos embolsados en las mejillas. Asfixia con tos después de comer. Alimentos blandos y líquidos espesados (por ejemplo, néctar) según sean tolerados. Deje de alimentar al paciente si se ahoga.
  • La piel puede volverse moteada o decolorada

Signos/Síntomas

Cuidados

Los parches de color púrpura o rosado oscuro se pueden observar en la espalda y los brazos/piernas posteriores. Mantenga las sábanas limpias y secas. Evite los paños desechables de papel directamente a la piel. Aplique loción cuando se tolera.
  • Retención de secreciones en la faringe y en las vías respiratorias superiores

Signos/Síntomas

Cuidados

Respiraciones ruidosas, por lo general, sin tos o tos débil. Cabeza de cama a 45 grados. Puede poner una almohada suave pequeña o una toalla detrás del cuello para un soporte adicional.
  • Disnea

Signos/Síntomas

Cuidados

Dificultad para respirar. El oxígeno a 2-3 litros puede ayudar a algunos pacientes y a menudo ayuda a las familias a sentirse mejor.

Otros cambios adicionales en el paciente que pueden ser normales en esta etapa terminal son una profunda debilidad y fatiga, desorientación con respecto al tiempo, estado de coma o “semi-coma”, capacidad de atención severamente limitada, alucinaciones, delirio, y momentos en que la persona habla con personas que ya han muerto o ve lugares que otros no pueden ver.

Diversos profesionales de la salud y la seguridad están capacitados para certificar la muerte de las personas que fallecen en sus hogares, asilos, hospitales o lugar del accidente. Algunos de los signos o señales más comunes que demuestran que la muerte ya ocurrió lo son:

  • Estar sin respiración por un período prolongado de tiempo.
  • Estar sin latidos del corazón.
  • Estar con los ojos fijos y ligeramente abiertos, con pupilas dilatadas.
  • Estar con la mandíbula relajada, con la boca ligeramente abierta.

La muerte activa es la fase final del proceso de morir. Cuando la persona entra en esta etapa, su muerte está cerca. Aunque esta etapa de muerte activa puede variar entre distintas personas y condiciones, su tiempo de duración, según algunos expertos, suele ser hasta un máximo de 3 días. Fases previas de “pre-muerte activa” pueden durar, sin embargo, por semanas.

Amigos, al final de cuentas cada persona regala su último respiro a su tiempo y su espacio. Muchas veces no entendemos las razones por los supuestos “retrasos o adelantos” de los procesos de muerte y transición de nuestros seres queridos. Pienso que más allá de usar nuestras mentes para tratar de entender y razonar los misteriosos senderos del morir, debemos usar nuestros corazones para honrar y amar la vida de quien esta a punto de partir siendo sus testigos silentes y compasivos.

 

Referencias

Signs of Impending Death. Stanford Schools pf Medicine. Palliative Care. https://palliative.stanford.edu/transition-to-death/signs-of-impending-death/

Cuando la muerte se aproxima: signos y síntomas. Kansas City Hospice. https://www.kchospice.org/signos-y-sintomas/

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La muerte como promesa de sanación

Buenos y hermosos días

La mayoría de las personas le temen a la muerte. El proceso de morir suele ser doloroso y lleno de sufrimientos para el moribundo y sus familiares. La transición de la vida a la muerte nos fuerza a movernos de lo conocido y familiar a lo desconocido y misterioso. Por lo tanto, es fácil ver a la muerte y el morir como algo malo e indeseable. Hoy les hablaré de otra cara de la muerte.

La muerte es inevitable y nos espera a todos. Sabemos a ciencia cierta que vamos a morir, pero desconocemos el tipo de muerte que nos aguarda, incluyendo el cuándo y el cómo sucederá. Aunque los tipos de muerte pueden variar, suelen clasificarse de forma general en tres grandes grupos:

  1. Muerte natural

Causada generalmente por enfermedades o por procesos degenerativos propios del envejecimiento del cuerpo. Muertes sin intervención de fuerzas extrañas al organismo del difunto.

  1. Muerte violenta

Causada o asociada con aquellas muertes por homicidio, suicidio o accidentes de cualquier tipo.

  1. Muertes indeterminadas, súbitas o inesperadas

Son aquellas muertes que generalmente parecen no tener una razón aparente. Se presentan bajo el signo de duda, por lo que también se les conoce como muertes sospechosas de criminalidad.

Veamos la otra cara del morir en las muertes de tipo natural. La mayoría de las personas mueren todos los días en el mundo por causas naturales. El cuerpo físico en algún momento dejará de funcionar, ya sea por enfermedades o por causas normales de desgaste y edad. La respiración, los latidos y las funciones cerebrales cesarán y causarán daños irreversibles al organismo, graduales o fulminantes, que nos provocarán la muerte.

Existe en la vida un tiempo para cada cosa. Hay un tiempo para intentar y hay un tiempo para desistir. Llega un momento en el que nuestro cuerpo físico no puede seguir el ritmo de vida y se apaga. Los medicamentos, tratamientos, cirugías y plegarias, según apliquen en cada caso, ya tuvieron su tiempo y protagonismo en la trayectoria de salud y enfermedad de la persona.

Cuando llega el momento de la transición natural, no hay suficiente dinero ni tecnología de avanzada en el mundo que logre curarnos. Hay un tiempo para todo y todo tiene su momento oportuno, incluyendo  la muerte. La tendencia de las personas de todas las épocas, sin embargo, es a resistir con uñas y dientes ese momento de transición que normalmente  vinculamos erróneamente al fracaso y a la derrota. La expresión “morir con las botas puestas” es un ejemplo de esa histórica negación a lo inevitable, pues perder las botas en la milicia o la caballería es un símbolo de vejez o derrota.

El funcionamiento de nuestro cuerpo físico tiene un principio y un fin. La muerte natural puede llegarnos cualquier día junto con el deterioro normal de la vejez. También puede llegarnos durante la niñez, juventud o en cualquier otra etapa de la vida como resultado de numerosas enfermedades. Eso es parte de la vida. El cuerpo humano es sabio y reconoce internamente cuando sus órganos y sistemas no pueden seguir funcionando. Las personas no siempre sabemos reconocer cuando es la hora de partir, pues el cuerpo físico, propio o de un ser querido, llegó a su límite.

Amigos, la muerte es un misterio para todos. Cada persona la percibe y la recibe de diferentes maneras. La muerte puede ser vista como un castigo o como una liberación. Puede traer el descanso a aquellos cuerpos físicos deteriorados. Cuando en orden divino llega el momento, la muerte puede ser recibida como un regalo de sanación para el paciente con una enfermedad terminal al acabar con sus dolores y sufrimientos.

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Muertes traumáticas

Buenos y hermosos días

Los traumas suelen estar entre las primeras causas de muerte en el mundo entero y su impacto es inmenso. Eventos como homicidios, accidentes, caídas, guerras, suicidios, desastres naturales, actos terroristas y pandemias son devastadores para individuos y comunidades. La muerte de seres queridos, amigos y conocidos siempre es fuerte, difícil de aceptar y nos impacta a todos de diferentes maneras. Cuando dichas muertes son causadas por eventos traumáticos, violentos o inesperados, sin embargo, su impacto y duelo suelen ser mayores y más duraderos.

Se considera una muerte traumática aquella causada por un mecanismo suicida, homicida o accidental, que resulta externo a la persona que fallece.  Suelen ser ocasionadas por eventos fuera del control de las personas impactadas. Las causas y condiciones que rodean a este tipo de muertes suelen causar un mayor impacto, dolor y sufrimientos a los dolientes. El impacto social, psicológico, económico y humano de los eventos traumáticos alrededor del mundo es enorme. Se requiere de esfuerzos colectivos y concertados de prevención para minimizarlos y, luego de ocurridos, de apoyo social para superarlos.

Según la experta en temas de duelo Maria Teresa Rando las muertes traumáticas comparten ciertos elementos:

  • Son repentinas, bruscas y faltas de anticipación.
  • Involucran violencia, destrucción o mutilación.
  • Pueden ser aleatorias y/o sin prevención.
  • Suelen incluir múltiples víctimas.

Las muertes repentinas, sean violentas o no, dejan un mayor vacío en las vidas de muchas personas que enfrentarán sus duelos en el silencio de la incertidumbre. Quedan muchos asuntos inconclusos, palabras por decir, abrazos y caricias por dar y preguntas por responder. La vida, según se conocía, cambia radicalmente en un segundo y sin previo aviso. Familiares, amigos y conocidos quedan en estado de shock, aturdimiento y negación sin entender muy bien el impacto y el alcance de lo sucedido.

Nuestra reacción natural nos lleva a indagar las causas y a buscar a los culpables. Surgen a granel los inquisitivos “por qué” que nos atormentan y recriminan por acciones u omisiones: ¿por qué yo no fui más insistente o cuidadoso?; ¿por qué no se quedó en casa ese día? ; ¿por qué le tuvo que pasar si era un buena persona, cuando hay tantos sinvergüenzas por ahí? ”; ¿por qué él o ella no fue al médico antes?; ¿ por qué me tiene que pasar esto a mí?; ¿por qué ahora?. Preguntas que son válidas y normales, pero cuyas respuestas no cambian la realidad de lo sucedido ni traen de regreso al ser amado ausente.

El duelo se complica cuando la muerte traumática se debe a un homicidio, asesinato o a algún tipo de ataque violento. Elementos judiciales y policiacos entran en el panorama. Los dolientes pierden el control de sus procesos de duelo al dilatarse las investigaciones, las disposiciones de los cuerpos y los cierres. Las vidas de los familiares tardan mayor tiempo en readaptarse a un nuevo mundo sin su ser querido, pues los largos procesos legales los obligan continuamente a relatar y revivir los mismos eventos e historias dolorosas. 

Es duelo es una experiencia y un camino individual y único. Nadie puede recorrerlo por nosotros. Hay que recorrerlo solos, pero no en soledad. Hoy  quiero recalcarles la importancia del apoyo social en los procesos de duelo por muertes traumáticas. Seamos conscientes del enorme impacto de las muertes causadas por eventos traumáticos. Apoyémonos unos a otros para lograr superar el enorme dolor y sufrimiento de los traumas sufridos.

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¿Qué buscamos en esos últimos momentos de vida?

Buenos y hermosos días

Cada ser humano es único, diferente y particular. Somos un resiliente milagro de vida en variados colores, tamaños, personalidades y géneros.  Pasamos por las mismas etapas generales de desarrollo desde el nacimiento a la muerte, pero vividas, sentidas y expresadas de formas bien diferentes. Aunque cada trayectoria de vida es única, existen ciertos procesos de cierres y búsquedas comunes en las personas antes de morir. Hoy les hablaré de lo que la mayoría de nosotros buscamos en esos últimos momentos de vida.

A muchas personas la muerte le llega a una edad o en un momento de su vida repleto de energía, salud y porvenir. Niños, adolescentes y jóvenes adultos no suelen preocuparse ni ocuparse en diálogos sobre el significado de la vida y la muerte. Pensar en la muerte y el morir no tiene sentido, pues no hay razones para dudar del futuro. ¿Para qué preocuparse o preocupar a mis seres queridos por algo lejano y poco probable como la muerte?  La irrefutable realidad, sin embargo, es que nadie es inmortal y que la muerte no discrimina en edades ni condiciones.

Las personas que sufren de enfermedades crónicas y padecen de condiciones serias por años tienen una mayor tendencia, independiente de la edad, de reflexionar sobre lo que puede significar para ellos el vivir y el morir. Familiares, amigos y pacientes que se ven forzados a batallar con las exigencias de la falta de salud toman gradualmente conciencia de la fragilidad de la vida ante la amenaza continua de la muerte. Existe una serie de necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales en cada enfermo. Necesidades que deben ser atendidas por todos y para todos.

Mas allá del paciente enfermo, las personas generalmente tienen algunas ideas de cómo pasar sus últimos días en este hermoso planeta. Preocupaciones, miedos, búsquedas, reconciliaciones y respuestas que ayudan a cerrar el capítulo final del libro de la vida. A continuación, algunas de las cosas que pienso que la mayoría de las personas, enfermas o sanas, buscamos en esos últimos momentos de vida.

  • No tener dolor físico.

La mayoría de las personas tiene miedo a sufrir fuertes dolores en su cuerpo. Es difícil hacer o lograr algo cuando estamos en sufrimiento y se siente un gran dolor físico. El cerrar asuntos inconclusos, estar alegre, lograr despedirse y conseguir la paz cuando tenemos dolor en todo momento es un gran reto.

  • Sentir el apoyo de seres queridos.

El sentir el apoyo y los cuidados de las personas amadas hasta el último respiro, pero sin apegos, llantos y sacrificios excesivos, suele ser importante. Muchas personas prefieren no estar solas y atesoran la compañía de familiares y amigos.

  • Despedirse y reconciliarse.

El dejar todo en orden para minimizar los posibles problemas, tareas y sufrimientos a sus seres queridos es importante, sobre todo para los proveedores y padres.  Se desea cerrar temas y tareas incompletas, perdonar y ser perdonado, sanar heridas pendientes y borrar las culpas del pasado en las despedidas y las reconciliaciones con aquellos que seguirán viviendo. Las personas buscan también, dependiendo de sus creencias, algún tipo de reconciliación con su Dios o poder supremo antes de partir.

  • Encontrar sentido a su existencia.

Las personas piensan en sus legados y trascendencias. Se exploran las contribuciones, los logros y los fracasos para descubrir sus significados. El sentido de toda una vida es evaluado en la búsqueda de respuestas: ¿Fui una buena persona?, ¿Quién me recordará? ¿Cómo me recodarán?, ¿Hice lo que tenía que hacer?

  • Irse en paz y sin miedos

La meta es lograr la paz y poder irse tranquilos y con una sonrisa en el rostro. Entregarse sin resistencia final y fútil y con la esperanza de que no todo se termina con el morir del cuerpo. Creer que podrá ver y reunirse con otros seres queridos y maestros espirituales muertos.  El lograr vencer el miedo a la muerte y a la incertidumbre del más allá también suele ser importante.

Amigos, no sabemos a ciencia cierta lo que nos espera luego del morir. Nadie ha regresado del otro lado con un video o fotos para mostrarnos.  Lo que sé que sí sabemos con total certeza es que en algún momento vamos a morir. Tengamos las reflexiones y los diálogos sobre la vida y sus procesos. Preparémonos para cuando llegue el momento podamos irnos en paz, sin culpas ni rencores y libres de temores innecesarios.

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Los bardos de vida y muerte

Buenos y hermosos días

Pasamos la vida en una contina transición. Existen pausas e intermedios en el diario vivir de cada persona. Cada segundo del ahora es el puente entre el pasado y el futuro. La vida en sí misma, según la enseñanza budista, es un estado intermedio o un bardo entre el nacimiento y la muerte. 

El concepto de bardo nos llega de la doctrina budista tibetana y significa estado intermedio o estado de transición. Se relaciona con los estados de transición entre la vida y la muerte. En el budismo hay una extensa literatura del tema de la muerte. La obra que se destaca y que presenta una síntesis de toda la enseñanza budista sobre el tema de la muerte es el Libro Tibetano de los Muertos o el Bardo Thodol.

¿Qué es el Bardo Thodol?

El autor del Libro Tibetano de los Muertos, según la tradición tibetana, es el maestro Padmasambhava, un gran sabio, filosofo, yogui y místico indio del Siglo VIII. Muchos eruditos del budismo creen que Padmasambhava es, después del Buda, el maestro más grande en tradiciones esotéricas que jamás haya existido. El antiguo texto del budismo tibetano describe en términos generales lo que encontraremos después de la muerte. Se le un considera uno de los grandes clásicos de la historia espiritual de la humanidad que describe lo que el difunto encuentra después de la muerte y antes de asumir una nueva existencia.  

Luego de la muerte del cuerpo físico, según la milenaria tradición oriental, la consciencia de la persona experimenta una enorme variedad de fenómenos al no estar conectada con su cuerpo.  El libro o texto técnico ofrece las instrucciones que se deben leer junto al difunto para dirigirlo y ayudarle a pasar por el estado intermedio o bardo luego de la muerte y anterior a una nueva existencia o a la liberación definitiva. Dicho proceso de transición se desarrolla en tres fases o bardos principales de la muerte.

Esta doctrina budista llegó a convertirse en un ritual funerario que incluía ceremonias y lecturas diversas. Hay quienes dicen que dicho periodo intermedio tiene un cierto equivalente con el purgatorio de los cristianos. Además de los 3 bardos de la muerte, dichas enseñanzas también reconocen otros estados de tránsito o bardos que suceden en la vida humana, como los son los bardos de la vida misma, el sueño y la meditación.

Todos los seres humanos vivimos en transiciones y continuos cambios. Debemos reconocer, más allá de las enseñanzas orientales sobre los bardos de la vida y de la muerte, que siempre estamos en un estado intermedio entre experiencias, aprendizajes, trabajos, relaciones y etapas de vida. Vivimos entre pausas. Evitemos los apegos excesivos a las personas, a las cosas materiales y a los títulos que tenemos hoy, pues no sabemos si los tendremos en el futuro.

No sabemos a ciencia cierta qué nos espera luego del morir.  No sabemos a ciencia cierta si tendremos un mañana. Lo que sí sabemos es que tenemos la opción de vivir el ahora a plenitud con lo que sí tenemos y sí sabemos. Reconozcamos que la muerte física es inevitable y estemos abiertos a dicha realidad de vida sin mayores miedos y angustias. Recordemos que, a fin de cuentas, todos estamos de paso.

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¿Qué son las experiencias cercanas a la muerte y a la vida?

Buenos y hermosos días

Existen ciertos fenómenos y eventos que la ciencia y la lógica no pueden explicar. Pienso que siempre han existido y que siempre existirán. La experiencia cercana a la muerte es un ejemplo de estos sucesos. Hoy compartiré algunas definiciones y conceptos relacionados.

Las experiencias cercanas a la muerte han sido vividas en toda la historia de la humanidad. Son experiencias que ocurren más frecuentemente de lo que nos imaginamos. No siempre quienes las experimentan deciden compartirlas por temor a que las demás personas piensen que están locos. De acuerdo con P.M.H. Atwater en su libro sobre experiencias cercanas a la muerte, entre un 4% a 5% de la población general ha vivido algún tipo de estas experiencias. Según el autor, dicho número aumenta hasta un 20% en las personas que están en estado de cuidado critico al momento de vivir la experiencia. Amigos, estamos hablando de millones de personas que han vivido un tipo de experiencia o fenómeno no convencional.

Raymond Moody, doctor, filosofo, psicólogo y autor norteamericano, alcanzó fama mundial a principios de los años 70 al compartir su investigación sobre personas que, luego de haber sido declarados clínicamente muertos, habían vuelto inexplicablemente a la vida. Su libro Vida después de la vida,  del que se vendieron más de 15 millones de ejemplares, dejó al descubierto que eran muchos quienes habían vivido semejante fenómeno y que la experiencia compartía muchos elementos similares. El doctor Moody continuó explorando y publicando lo que le pasa a una persona cuando muere. Según Atwater, algunos de los elementos comunes en las narraciones de las experiencias cercanas a la muerte de acuerdo con Moody son los siguientes: escuchar que se es pronunciado muerto; sentir paz y tranquilidad; escuchar ruidos inusuales; ver un túnel oscuro; sentirse fuera del cuerpo; encontrarse con “seres espirituales”; ver una luz brillante y agradable; pasar por una revisión panorámica de su vida y la eliminación del miedo a la muerte al regresar nuevamente al cuerpo.

Aunque muchas de las experiencias cercanas a la muerte ocurren en situaciones de violencia o trauma, existen otras condiciones menos violentas, pero igualmente significativas para quienes las viven. Existe el concepto de experiencia cercana a la vida y de conciencia cercana a la muerte. Veamos que significan 3 de estos fenómenos que están relacionados con el contacto directo con la muerte o con los muertos.

  • Experiencia cercana a la muerte

Percepciones o visiones del entorno según son narradas por personas que luego de estar a punto de morir o de pasar por una muerte clínica han sobrevivido. La mayoría de las personas, independiente de su edad o del lugar en que se encuentren, reportan tener una experiencia en la cual dejan a su cuerpo físico y ascienden en espíritu para ver alguna luz brillante y “amorosa” que los conoce y recibe.

  • Conciencia cercana a la muerte

Experiencias del paciente en etapa terminal o del moribundo según va acercándose su muerte. Muchos saben o perciben que están muriendo y lo expresan en lenguaje simbólico en referencias a viajes, maletas, trenes y cambios o en la presencia de personas queridas muertas o de seres que solo ellos pueden ver y escuchar.

  • Experiencia cercana a la vida

Experiencias de personas sanas de cuerpo y mente, que no están muriendo, y que tienen algún tipo de contacto o vivencia con personas muertas que les resulta significativo. Individuos comunes y corrientes que ven, sienten, escuchan o perciben la presencia o la fragancia de personas fallecidas. Un ejemplo de este tipo de experiencia lo podemos ver en el cine en las películas “Field of Dreams”, en la cual el protagonista ve e interactúa con jugadores muertos de un antiguo equipo de pelota que le piden que construya un parque de pelota en su finca, y “Ghost”, en la cual un hombre regresa luego de ser asesinado para proteger a su esposa. 

El tema de la muerte es poco agradable y nos asusta. Lo que ocurre luego que el cuerpo físico muere es un misterio para todos los que estamos vivos. Existen algunas experiencias y fenómenos que la ciencia no puede explicar por completo.  Sin embargo, pienso que el hecho de que algo no se pueda explicar desde nuestras limitaciones humanas no significa que es falso, irreal y que nunca ocurrió en las vidas de quienes lo experimentaron. ¿Qué ustedes creen?

Referencias

P.M.H. Atwater. Near-Death Experiences: the rest of the story. Pages 5-6.

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¿Qué nos pasa al borde de la muerte?

Buenos y hermosos días

Quizás nos ha tocado o nos tocará estar al lado de un ser querido en su lecho de muerte. El compartir con otra persona ese tiempo final antes de morir puede resultar impactante, pues lo desconocido usualmente nos causa miedo y desconcierto. Hoy les hablaré sobre las señales de la muerte. ¿Cuáles son los cambios físicos que podemos esperar durante esos minutos y horas finales antes de dejar este mundo?

Cada vida es única y particular. Cada muerte, de igual manera, es diferente e individual. La muerte puede variar dependiendo de las condiciones, la edad y la naturaleza de las enfermedades que la causen. Existen, sin embargo, algunos cambios físicos y emocionales que podemos esperar afecten a la mayoría de las personas en sus últimos minutos de vida.

Cuerpo físico

  • La respiración

La respiración se puede congestionar, puede ser poco profunda e irregular —rápida (30 a 40 veces por minuto), o muy lenta (6 -10 veces por minuto) —. Se puede ver a la persona con la boca abierta respirando como un pez y luchando por respirar.

  • Los latidos del corazón

El latido del corazón es débil, irregular, difícil de contar y probablemente muy rápido (120-140 latidos por minuto). Se puede sentir en la muñeca o al lado del dedo pulgar.

  • La circulación

La circulación de la sangre disminuye. La nariz, las manos, los brazos, los pies y las piernas se enfrían. Mantenga a la persona abrigada, pero no use mantas eléctricas, pues si se sobrecalientan puede que no pueda comunicarlo. La tensión arterial es muy baja (60/40) o no puede oírse en la absoluto (50/0). La tensión o presión sanguínea tan baja señala que la sangre no está llegando a los tejidos y a los órganos del cuerpo para llevarles oxígeno y nutrientes.

  • La piel

El color de la piel cambia a causa de la lenta circulación de la sangre. Las manos, los pies y las rodillas podrían ponerse más oscuras y de un color azul púrpura. Se podría notar palidez en la cara y ver un color gris azulado o palidez alrededor de la boca.

  • La vejiga y el intestino

Disminuye la producción de orina pues los músculos en el área comienzan a relajarse. Se puede perder la capacidad de controlar la orina y la evacuación. Pueden estar mojados o incluso tener un movimiento de intestino en la cama por lo que el uso de “pads” o pañales desechables es recomendado.

Las personas antes de morir no están responsivas a su nombre, a las demás personas o al ambiente que les rodea, aun cuando puedan verlos moviéndose. Están en el final de su desconexión de este mundo físico y se encuentran desconcertados. Si hablan, posiblemente lo que dicen no tenga ningún sentido pues lo hacen en forma simbólica.  

Amigos, la muerte es un misterio que nos asusta y nos apasiona. Educarnos y saber lo que nos pasará a nivel físico al final del camino puede aliviar un poco esa pesada carga de la desconocida transición. Usualmente los últimos momentos de vida están libres de dolor. Partamos en paz y sin miedos entregando nuestra eterna esencia a las dimensiones, poderes y caminos que puedan estar esperándonos.

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