Los bardos de vida y muerte

Buenos y hermosos días

Pasamos la vida en una contina transición. Existen pausas e intermedios en el diario vivir de cada persona. Cada segundo del ahora es el puente entre el pasado y el futuro. La vida en sí misma, según la enseñanza budista, es un estado intermedio o un bardo entre el nacimiento y la muerte. 

El concepto de bardo nos llega de la doctrina budista tibetana y significa estado intermedio o estado de transición. Se relaciona con los estados de transición entre la vida y la muerte. En el budismo hay una extensa literatura del tema de la muerte. La obra que se destaca y que presenta una síntesis de toda la enseñanza budista sobre el tema de la muerte es el Libro Tibetano de los Muertos o el Bardo Thodol.

¿Qué es el Bardo Thodol?

El autor del Libro Tibetano de los Muertos, según la tradición tibetana, es el maestro Padmasambhava, un gran sabio, filosofo, yogui y místico indio del Siglo VIII. Muchos eruditos del budismo creen que Padmasambhava es, después del Buda, el maestro más grande en tradiciones esotéricas que jamás haya existido. El antiguo texto del budismo tibetano describe en términos generales lo que encontraremos después de la muerte. Se le un considera uno de los grandes clásicos de la historia espiritual de la humanidad que describe lo que el difunto encuentra después de la muerte y antes de asumir una nueva existencia.  

Luego de la muerte del cuerpo físico, según la milenaria tradición oriental, la consciencia de la persona experimenta una enorme variedad de fenómenos al no estar conectada con su cuerpo.  El libro o texto técnico ofrece las instrucciones que se deben leer junto al difunto para dirigirlo y ayudarle a pasar por el estado intermedio o bardo luego de la muerte y anterior a una nueva existencia o a la liberación definitiva. Dicho proceso de transición se desarrolla en tres fases o bardos principales de la muerte.

Esta doctrina budista llegó a convertirse en un ritual funerario que incluía ceremonias y lecturas diversas. Hay quienes dicen que dicho periodo intermedio tiene un cierto equivalente con el purgatorio de los cristianos. Además de los 3 bardos de la muerte, dichas enseñanzas también reconocen otros estados de tránsito o bardos que suceden en la vida humana, como los son los bardos de la vida misma, el sueño y la meditación.

Todos los seres humanos vivimos en transiciones y continuos cambios. Debemos reconocer, más allá de las enseñanzas orientales sobre los bardos de la vida y de la muerte, que siempre estamos en un estado intermedio entre experiencias, aprendizajes, trabajos, relaciones y etapas de vida. Vivimos entre pausas. Evitemos los apegos excesivos a las personas, a las cosas materiales y a los títulos que tenemos hoy, pues no sabemos si los tendremos en el futuro.

No sabemos a ciencia cierta qué nos espera luego del morir.  No sabemos a ciencia cierta si tendremos un mañana. Lo que sí sabemos es que tenemos la opción de vivir el ahora a plenitud con lo que sí tenemos y sí sabemos. Reconozcamos que la muerte física es inevitable y estemos abiertos a dicha realidad de vida sin mayores miedos y angustias. Recordemos que, a fin de cuentas, todos estamos de paso.

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2 comentarios

    1. Hola Beatriz. Podrías comenzar buscando literatura tibetana sobre el tema de la muerte y los bardos. De alguna manera, aunque con términos diferentes, las distintas religiones o culturas del mundo nos hablan de este concepto de transición entre la vida y la muerte. Este en un tema que también me gusta e interesa, tenemos eso en común. Saludos Diana

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