La universidad del duelo

Buenos y hermosos días

La muerte de un ser querido es un evento devastador y difícil de manejar. El ser amado que muere se lleva consigo parte de nuestra esencia y pasado. Su ausencia cambia para siempre nuestra vida presente y llena de una aterradora incertidumbre nuestro futuro. Mas allá de la muerte, existen muchas otras transiciones y pérdidas significativas que también nos impactan y alteran la vida para siempre. Hoy les hablaré de cómo manejar una pérdida significativa, pues siempre existe una vida nueva al superar un duelo.

Existen muchos teóricos y expertos en el tema de la muerte y el duelo que nos comparten sus ideas y modelos. Algunos de esos modelos del duelo hablan de 4 tareas básicas, otros de 6 procesos y otros nos presentan fases comunes por las que el doliente debe pasar. En mi labor como tanatóloga certificada por los pasados años he dialogado con muchas personas que atraviesan o han atravesado por enfermedades, problemas, duelos y muertes de seres queridos.

Les compartiré mi modelo de 5 ciclos para sobrevivir y superar de una pérdida significativa. Cada ciclo tiene varios pasos y acciones que el doliente tiene que llevar a cabo para elaborar su pérdida significativa y graduarse de la universidad del duelo. Defino la palabra ciclo como una serie de acciones relacionadas entre sí con el tema de pérdidas significativas y duelos que se llevan a cabo en un tiempo determinado en la vida del doliente.

A continuación, los 5 ciclos de la universidad del duelo.

  1. La realidad

Algo en tu mundo o realidad cambió. Algo o alguien valioso para ti terminó, murió, o se alejó de tu vida. El cambio o la pérdida puede ser repentino, como un accidente, trauma, diagnóstico de una enfermedad terminal, pérdida de trabajo, alguien te dejó y se alejó de tu vida o la muerte de un ser querido. Puede ser gradual, como la jubilación, las mudanzas, la culminación de estudios o la muerte de un enfermo en etapa terminal. El hecho es que tu vida cambió en un instante. Ya nada será igual que antes y esa es la realidad que tienes que afrontar.

En este ciclo la persona recibe las noticias, entra y sale del shock inicial y atraviesa por la negación de lo sucedido. El doliente tiene que comenzar a entender que tuvo una pérdida dolorosa y que dicha pérdida tendrá un impacto significativo en su vida. Hay que comenzar a aterrizar de dicho impacto, registrar en el interior del ser que no hay marcha atrás y estar dispuesto a trabajar el duelo.

  1. Las emociones

Este suele ser el ciclo más difícil del proceso del duelo. Tomas mayor conciencia de lo sucedido y comienzas a internalizar lo que realmente significa tu pérdida y el arduo camino por recorrer. Muchos sentimientos intensos y cambiantes llenaran tus minutos, horas y días.  Te conectas con muchas sensaciones. Empiezas a escuchar tus sentimientos.

El doliente debe buscar el origen de sus miedos y conflictos no resueltos. Es necesario que libere su corazón de miedos para que pueda experimentar el amor de lo presente y de lo ausente. La persona en este ciclo debe:

  • identificar sus creencias, redes de apoyo y emociones;
  • buscar la raíz de cada emoción e identificar contra qué o quién está dirigida; y
  • aceptar su realidad y sentimientos para liberarse de cargas del pasado.
  1. Lo perdido

 Es importante repasar y resumir tu vida hasta el momento presente y visualizar cómo esa vida estaba relacionada con aquello perdido. Hay que identificar todo lo que se perdió y discernir su impacto. Tienes que valorar objetivamente la vida y cualidades de lo perdido sin llegar a idealizarlas. Debes llegar a entender que el ser querido que muere nunca se pierde, solo se relocaliza emocionalmente en tu interior. Hay que identificar las actividades, funciones y tareas que el difunto antes realizaba y que ahora tú solo o alguien más en tu nueva vida tendrán que llevar a cabo. Esa planificación será parte del nuevo tú del próximo ciclo.

La persona en este ciclo debe:

  • repasar su vida e identificar los vacíos o huecos que lo perdido le dejó;
  • discernir entre aquello con lo que desea quedarse de lo perdido y aquello que no (emociones, recuerdos, cosas materiales) y
  • cambiar el tipo de relación previa con lo perdido (física a no física).
  1. El nuevo tú

La definición del nuevo tú llega de la mano de la aceptación de lo perdido. Debes preguntarte; ¿qué es bueno para mí?, y planificar tu nueva vida desde esa base. Es importante que celebres cada pequeño avance, victoria y logro de tu proceso de duelo. Le debes dar gradualmente la bienvenida a la alegría y la felicidad a tu vida sin culpas ni miedos. Debes enfrentar el futuro con confianza, coraje y, sobre todo, con amor.

La persona en este ciclo debe:

  • definir su nuevo mundo sin lo perdido;
  • rellenar los huecos o vacíos dejados por sus pérdidas haciendo los ajustes en las rutinas a corto y largo plazo y
  • comenzar a vivir su nueva vida fortaleciendo sus defensas y preparándose para futuros cambios y pérdidas.
  1. La cicatriz

Algunos recuerdos, fechas especiales y aniversarios actuarán como detonantes del dolor de lo perdido y del duelo previo. Nos llegaran las lágrimas, tristezas y el dolor de lo que ya no está, pero en menor escala e intensidad. La cicatriz de la herida que nos causó una pérdida significativa en la vida es una marca emocional que estará con nosotros para siempre.

La persona en este ciclo debe:

  • enfocarse siempre en su presente;
  • cuidarse de los detonantes del pasado y
  • honrar su cicatriz.

Espero que este modelo que nombré la universidad del duelo les sea útil a la hora de sobrevivir pérdidas significativas. El día a día de la vida nos traerá muchos cambios, crisis, problemas y duelos. Las transiciones con sus aprendizajes continuos son parte del encanto de la vida. Nos toca a cada uno de nosotros graduarnos de nuestros duelos y pérdidas.

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4 comentarios

  1. PROCESO DIFICIL,QUE AVANZA HACIA UN CAMBIO,EN LA MEDIDA QUE ADOPTEMOS Y ADAPTEMOS MODELOS REALES EN BUSCA DE ESOS CAMBIO,,,ES MUY FUERTE

    1. Hola Yelitza, gracias por su comentario. Tenemos que buscar cambios y medidas a nivel individual y comunitario que nos ayuden a enfrentar los duelos y transiciones por lo que atravesamos. Saludos Diana.

    1. Gracias por su comentario. La pérdida de un ser querido es una de las pruebas más difíciles por la cual una persona pasa en la vida.

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