Cinco antídotos del miedo

Buenos y hermosos días

Vivir sin miedo alguno es imposible para la mayoría de las personas. Los miedos son parte de la naturaleza del ser humano y nos han servido por siglos en las luchas de supervivencia. Son emociones básicas con las que nacemos. Nos ayudan a estar más alertas agudizando los sentidos ante las distintas situaciones a las que nos enfrentamos llevándonos a reaccionar de manera cautelosa o atrevida. Sin embargo, es importante evitar que la emoción de miedo nos paralice e impida que avancemos en la vida.

El miedo, según el diccionario de la Real Academia Española (RAE), es la angustia por un riesgo o daño real o imaginario o un recelo de que suceda algo contrario a lo que se desea. El miedo, por lo tanto, es un sentimiento común entre todos los seres humanos que durante sus vidas se exponen continuamente a diferentes riesgos, peligros y situaciones desconocidas con posibles consecuencias y resultados dañinos. Hay miedos que nos paralizan y evitan que nos atrevamos a avanzar como individuos y comunidades, mientras que hay otros que nos salvan de apuros.

Algunos de los miedos más comunes en las personas son los siguientes:

  • Miedo a la muerte, la enfermedad, el dolor, el sufrimiento y a la pérdida de un ser querido
  • Miedo a la soledad y al abandono
  • Miedo a ser humillados, a la crítica, al fracaso, al cambio y a no cumplir con nuestros sueños

Aunque yo considero que el miedo es una de las emociones humanas más dañinas que existen, reconozco que tener miedo no es necesariamente malo o bueno, pues por siglos ha sido una reacción natural de sobrevivencia. El miedo es la emoción básica que busca mantenernos salvos y seguros ante posibles peligros y amenazas al mandarnos alertas y señales al sistema nervioso. El problema surge cuando el miedo mismo es lo que nos amenaza, encarcela y evita que vivamos a salvo, seguros y felices. Es importante que aprendamos a identificar nuestras creencias limitantes y miedos irracionales y paralizantes en la vida. Debemos tener control sobre ellos para así evitar que sean ellos los que nos controlen.

Ya que los temas de inmunización y vacunas están en la boca de todos con esto del COVID-19, les voy a hablar de lo que creo son algunos antídotos contra el miedo. 

  • El conocimiento

La ignorancia es el caldo en el que se cocinan a fuego lento la mayoría de nuestros miedos, reales o irreales. La educación y el conocimiento nos ofrecen las herramientas para afrontar, manejar, controlar y prevenir los miedos a los que nos enfrentamos. El control del conocimiento les da poder a unos cuantos sobre otros muchos.

  • La certeza

La certeza es la firme aceptación y adherencia de nuestra mente a algo conocible, sin temor a errar. Tener una confianza plena en nosotros mismos y en nuestro conocimiento y capacidad debilita a los miedos. La certeza consiste en comprender la veracidad de nuestros propios conocimientos. También radica en tener conciencia de la verdad que nos libera, pues, según una afirmación bastante conocida nos dice “la verdad os hará libre”.

  • La plenitud

Veamos cómo les explico sobre el antídoto de la plenitud de manera sencilla. El término “plenitud” proviene del latín y significa completo o lleno y lo opuesto de ello sería incompleto o vacío. Yo pienso que el miedo se esconde muchas veces en los espacios vacíos de nuestro interior.  Nuestros sentimientos de escasez, autoestimas bajas, deficiencias y creencias limitantes dan paso a miedos infundados. Vivir en plenitud significa que aun en las crisis y en la incertidumbre reconocemos que somos seres “completos” y sin espacios vacíos que den lugar a miedos, sufrimientos y temores. Nacemos en total esplendor y debemos vivir desde la abundancia y la plenitud de nuestros corazones, pensamientos y emociones.

  • La esperanza

La esperanza es ese estado de ánimo, actitud o disposición emocional de las personas que surge cuando se presenta como alcanzable todo aquello que se desea. El sentimiento de la esperanza puede ayudar a las personas a superar problemas, situaciones difíciles y miedos. Hay quienes relacionan la esperanza con la fe y las creencias religiosas o espirituales de un Poder Superior. Pienso que la esperanza actúa como una inyección de fortaleza, tranquilidad y confianza contra el miedo que sentimos en los momentos difíciles y las crisis.

  • El amor

El amor para mi es la llave maestra que abre la celda del presidio en donde se alojan todos los miedos. Abrimos un mar de nuevas posibilidades y desvanecemos los miedos al reaccionar desde el amor ante cualquier peligro o problema. Pienso que el amor incondicional y el miedo son dos realidades mutuamente excluyentes, pues uno ahuyenta y mata al otro.

Las pérdidas significativas, transiciones y duelos muchas veces nos dejan vulnerables, vacíos y temerosos.  El miedo levanta murallas internas y externas que nos aíslan como individuos y sociedades. Murallas reales o imaginarias que deben ser derrumbadas de frente con educación, evidencias, integridad, anhelos y amor. Amigo, recuerda siempre que los miedos son solo miedos, no son gigantes, criminales, culpables ni excusas. Son emociones básicas en tu interior. No confundas el miedo con el peligro y vence tus miedos.

Termino con la siguiente frase de Alejandro Jodorowsky, “Tu miedo termina cuando tu mente percibe que es ella la que crea ese miedo”.

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4 comentarios

    1. Gracias Omar por su insumo. Considero importante que cada persona ponga su granito de arena, según sus talentos, para que todos tengamos una mejor calidad de vida y un proceso de muerte digno y sin miedos innecesarios. Saludos desde Puerto Rico.

  1. Interesante el tema
    aunque nombra puntos muy importantes pero,
    obviamente, medio a la ligera por el espacio disponible, o solo como puntos de partida.

    1. Hola y muchas gracias por su comentario. Escribo en mis artículos semanales brevemente sobre varios temas que entiendo puede ayudar a personas hispanoparlantes de distintos países y edades a mejor afrontar la vida y la muerte. Según bien dice pueden ser puntos de partidas de temas profundos y que requieren mayores detalles. Si le interesa algún tema en particular o que profundice en algún tópico me lo puede escribir y con gusto lo tomo en cuenta. Mi correo electrónico es dcuret.tanatologa.gmail.com.

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