¿Estas poniéndote viejo?

Buenos y hermosos días

El envejecimiento es una realidad global que nos afecta a todos.  El envejecer se asocia comúnmente con el aspecto físico y biológico de nuestros cuerpos y mentes. Sin embargo, existen otros aspectos sociales, psicológicos, culturales y espirituales que también deben ser hablados y tratados. La vejez, en mi opinión, no depende de la cantidad de años vividos. El envejecer es un camino y un estilo de vida que debería ser valorado y respetado por todos los seres vivos.

Comencemos con la definición de envejecer. El envejecer es permanecer por mucho tiempo o hacer viejo o antiguo a alguien o algo. Desde la perspectiva de la tecnología, es aquel material, dispositivo o máquina que pierde sus propiedades y vigencia con el paso del tiempo. Sin embargo, lo viejo y antiguo no siempre es obsoleto o malo. En el caso de los vinos y licores, por el contrario, se usa el pasar del tiempo en recipientes específicos para conservar, añejar, mejorar y conseguir unas características deseadas y superiores.

¿Cuándo empezamos a envejecer?

Muchos especialistas definen el envejecimiento como una serie de transformaciones físicas, mentales y funcionales que ocurren a lo largo del tiempo y que impactan la vida “normal” de las personas. Hay quienes piensan que desde que nacemos comenzamos a envejecer. Hay otros que piensan que envejecemos cuando nuestras neuronas, fuerzas y funciones comienzan a disminuir más que a crecer. Yo pienso que envejecer depende mucho de nuestras actitudes, pensamientos y de la calidad de vida que tengamos.

El sentirse viejo muchas veces no tiene que ver con nuestra edad cronológica. Hay personas de setenta años que se ven y se sienten más jóvenes y llenos de vida con otros adultos de menos edad. Hay personas de noventa años que aparentan tener setenta. La chispa de la vida languidece, más allá de la disminución de su funcionamiento, en cada respiro del envejeciente, sea viejo o joven.

Pienso que internamente envejecemos cuando dejamos de creer que se puede, de soñar con lo inalcanzable y de imaginar la realidad de todo lo que anhelamos. Nos hacemos viejos cuando dejamos de llevar vidas productivas, felices y sanas en nuestras casas, familias y comunidades. Perder el deseo de crecer, de aprender y de aportar a otros nos hace vulnerables, frágiles y viejos, no importan los años ni las arrugas.

Hoy en día valoramos y veneramos la salud, las dietas, el ejercicio, los cuerpos atléticos, los deportes, la vitalidad. Evitamos a toda costa el deterioro natural de nuestros cuerpos. Las canas de nuestros cabellos son vistas muchas veces como un fracaso personal en la carrera contra el tiempo y no como una señal de experiencia y sabiduría.

Debemos trabajar para lograr sociedades y desarrollar culturas en todo el mundo que respeten a sus envejecientes. Es importante que nuestras comunidades valoren y no desprecien; apoyen y no marginen; integren y no aíslen a sus viejos. Debemos darles voz y un sitial adecuado a nuestros mayores mientras los ayudamos a tener un envejecimiento productivo, fecundo y pleno.

Espero que el final de la vida de cada uno de nosotros se pueda describir por la calidad de lo vivido, sea mucho o sea poco, y no por la cantidad, la suma o la resta de los años en nuestros certificados de nacimiento y defunción.

 

Referencias

¿Qué es envejecer? http://www.ub.edu/senesciencia/noticia/que-es-envejecer/

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7 comentarios

  1. El artículo sobre el envejecimiento es muy bueno. Creo que sería acertado extenderlo, ponerle más detalle. Es exacto que el envejecimiento depende de la actitud del que siente que la padece. Tengo ochentiún anyos y, no sólo no tengo «achaques», sino que estoy enamorado de la vida.

  2. No hay mejor y mayor explicacion, sobre lo bello que es llegar a viejo con elespiritu de no pensar y temer a la vejez, en hora buena que lo logramos.

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