Buenos y hermosos días
“Si no puedes ser fuerte, pero tampoco sabes ser débil, serás derrotado.” Dichas palabras son parte de las prácticas militares incluidas en el libro El arte de la Guerra. Muchos dicen que El Arte de la Guerra, del General chino Sun Tzu, a pesar de tener más de dos quinientos mil años de antigüedad, es el mejor libro de estrategia de todos los tiempos.
Hay muchas personas que son bien autocríticas de su personalidad y sus talentos. Evalúan con rigidez sus defectos y minimizan sus fortalezas. Hay quienes también se enfocan en las debilidades de los otros por encima de cualquier otro rasgo positivo que ellos puedan tener. Por alguna razón, lo que consideramos defectos o debilidades, propias o ajenas, parece que vienen atadas a una lupa o un cristal magnificador, pues las vemos y las sentimos de enorme tamaño.
El término débil está directamente asociado con la falta de energía, vigor o fuerza física. La persona débil es vista como “floja”. El concepto de debilidad también identifica al carácter de las personas. Las debilidades las asociamos con diversos aspectos en los que fallamos, ya sea por no tenerlos o por no poder destacarnos lo suficiente en ellos. Muchas veces las debilidades son vistas como defectos o fracasos.
A continuación, ejemplos de algunas de las debilidades más comunes en las personas.
- Cobardía
No atrevernos a dar ese paso, a hacer ese cambio, a decir lo que pensamos.
- Avaricia
Afán desmedido de poseer y adquirir riquezas para acumularlas.
- Violencia
Acción contra el modo natural de proceder. Actuar con ímpetu y fuerza y dejarse llevar por la ira.
- Egoísmo
Poner nuestro propio bienestar e interés por encima del de los demás.
- Arrogancia
Ser altanero y soberbio.
Hoy te quiero presentar las debilidades humanas, no como fracasos, sino como oportunidades de cambio y aprendizaje. Muchas veces ocultamos o ignoramos nuestras debilidades por vergüenza o por temor al “qué dirán”. No queremos que nos tilden de egoístas, arrogantes, envidiosos o violentos. No aceptamos que dichos aspectos son parte de nuestro carácter. Amigos, sin la aceptación no existe la posibilidad de cambiar y mejorar.
Estoy convencida de que cada persona viene a esta vida para evolucionar y aprender entre cambios y transiciones. Nacemos con un hermoso envoltorio de fábrica repleto de posibilidades, sueños, lecciones por aprender y caminos por recorrer. Morimos con otro hermoso paquete de experiencias, aprendizajes, vivencias, caminos recorridos y adversidades superadas.
A continuación, ejemplos de algunas de las oportunidades más comunes en las personas.
- Valentía (superación de cobardía)
Atrevernos a dar ese paso, a hacer ese cambio, a decir lo que pensamos con la determinación y el valor de enfrentarnos a situaciones arriesgadas o difíciles.
- Generosidad (superación de avaricia)
Afán mesurado de compartir lo que se tiene con otros.
- Paz (superación de violencia)
Acción a favor del modo natural de proceder. Actuar en consciencia y fortaleza dejándose llevar por el amor.
- Amor (superación de egoísmo)
Poner el bienestar e interés de los demás por encima del propio.
- Humildad (superación de arrogancia)
Ser modesto, sencillo y moderado.
Las adversidades que encontramos en la vida también nos ofrecen grandes oportunidades de ser mejores seres humanos. La muerte no es un fracaso, es una oportunidad a una nueva vida. Fracasa solo aquel que no busca hasta conseguir los aprendizajes de sus debilidades y adversidades Fracasa solo aquel que se queda sufriendo y lamentando su derrota y mala fortuna. Fracasa solo aquel que se conforma con la mediocridad de su fracaso.
Te exhorto a que hagas una lista de tus debilidades. Reconoce a cada una de ellas como una oportunidad de cambio y superación y determina los pasos para así lograrlo. Agradece lo que eres y lo que tienes. Espero que este trabajo de reflexión te ayude a conocerte mejor.