Buenos y hermosos días
Una de las experiencias más difíciles que viven millones de personas en el mundo cada año es la ruptura de su relación con la persona que amó y compartió por algún tiempo su ser, sueños y vida. Cuando una relación de pareja llega a su fin de manera legal o permanente se rompe para siempre un vínculo significativo en sus vidas. Esa ruptura del lazo valioso entre ambas personas trae reacciones de dolor y duelo en ellas, al igual que en sus familiares y amigos. Rutinas y estilos de vida se ven forzados a cambiar y reajustarse a nuevas realidades.
Comienzo con decir que el divorcio es un duelo. Si la previa relación de pareja era significativa y valiosa para al menos una de las partes, su rompimiento causará un sentido de pérdida. Ruptura que traerá pérdidas que fuerzan a cambios y cuestionamientos de identidad, autoestima, estatus social, estabilidad económica y emocional, seguridad y compañía. De repente surgen preguntas profundas, ¿qué sentido tiene ahora la vida?, ¿por qué pasó?, ¿y ahora qué hago?
En cierto sentido el divorcio causa una muerte, pues la relación de pareja según existía se muere. Dicha muerte produce una serie de sentimientos intensos que lleva a los divorciados a un proceso de duelo. Luego del divorcio surge un tiempo de luto y de reajustes a un nuevo mundo como personas divorciadas.
Existen algunas etapas generales en el proceso del rompimiento de relaciones interpersonales.
- Alertas
Suelen surgir ciertas alertas previas de que algo no anda bien en la relación. A veces no se ven o no se quieren ver y dialogar con la esperanza de que sean falsas alarmas y se solucionen con el tiempo. Siempre hay buenas excusas, explicaciones o razones, válidas o ilusorias, para todo comportamiento. Los sentimientos y las emociones de temor, confusión, dudas, corajes y ansiedad son frecuentes.
- Decisión y separación
La decisión de divorciarse en muchos casos se toma luego de meses o años de incomodidades, faltas de respeto, desilusiones, aislamientos y frustraciones. Infinidad de dificultades, emociones y sentimientos de ira, miedo, dolor, culpa, alivio, incertidumbre y soledad surgen en este momento. La decisión de terminar el matrimonio o relación puede ser tomada por ambas personas o impulsada por una sola parte. La separación física puede ocurrir en distintos momentos, ya sea antes, durante o luego de la decisión o incluso del divorcio en sí. Es importante en esta etapa que las redes de apoyo se activen para apoyar a los dolientes.
- Planificación y acuerdos
La pareja debe planificar el divorcio y el tipo de proceso que desean seguir. Se tienen que repartir bienes y pertenencias y lograr acuerdos sobre el futuro de los hijos y dependientes. En esta etapa son comunes la rabia y la desconfianza mutua. Muchas veces surgen los lados oscuros y las conductas agresivas de cada persona. Hasta se puede llegar a pensar que se vivía con un desconocido o una persona distinta a la que están viendo en este tiempo de acuerdos. Igualmente se puede sentir que uno fue inocente, estúpido y engañado por el otro.
- Cierre
El cierre final suele llegar con el día de divorcio y la culminación de los procesos legales. Toda ilusión de reconciliación de último minuto se desvanece. Llega la realidad de la pérdida, el final de un camino y el inicio de otros nuevos. Mezclas de sentimientos de agridulces victorias o fracasos pueden colarse entre episodios de alegría, llantos, sufrimientos, soledad, libertad y tristeza.
- Aceptación
Como en todo proceso de duelo, existe una etapa de aceptación. Sean cuales fueran las causas de la ruptura, cada persona divorciada tiene que aceptar que el amor y su relación de pareja tuvo su comienzo y su final, según les ha ocurrido a millones de otras personas. Surge la apertura para nuevas oportunidades y relaciones. Se abre la puerta a la felicidad y al amor. Se logra el perdón tan indispensable en la aceptación, la tranquilidad y la paz.
Es importante que los divorciados reconozcan en sus procesos de duelos que lo que se perdió en el divorcio fue su matrimonio y no su vida o su capacidad de tener otras relaciones significativas en un futuro. No debemos minimizar el fuerte impacto en la pareja antes, durante y después de un divorcio. Es importante que como sociedad les demos el apoyo social a las personas divorciadas para que logren readaptarse a sus nuevas vidas. Evitemos los juicios y las etiquetas de culpabilidad y de víctimas y victimarios, pues ambas personas pasarán por etapas difíciles en sus procesos de duelo que requerirán del apoyo de familiares y amigos.
Referencias
Tasa de divorcios. https://datosmacro.expansion.com/demografia/divorcios
4 comentarios
Buenos días: Aunque llevo tres años divorciada, este artículo me ha sido muy útil. Gracias, un abrazo.
Gracias por el insumo. Un abrazo.
Gracias excelente
Gracias por el insumo. Bendiciones