El impacto emocional de un terremoto

Buenos y hermosos días

Los terremotos sacuden los cimientos y soportes de todos por igual. Los edificios, las comunidades y las personas sin distinciones de edad, condición y riqueza se ven impactados de igual forma. Todo aquello que no está bien asegurado, consolidado y estable se tambalea y, dependiendo de las circunstancias, se cae. Hoy  voy a hablarles brevemente sobre el impacto de los pasados terremotos en las emociones y la salud mental de nuestra gente.

Recientemente personas de distintos pueblos de Puerto Rico, principalmente en la parte suroeste de la isla, se han visto afectadas por muchos terremotos de variadas intensidades. Personas que en su mayoría conocieron y sintieron por primera vez lo que es el rugiente y amenazante movimiento en gran escala de la Tierra. Amigos, vecinos, familiares y conocidos cuyas vidas cambiaron para siempre, pues perdieron sus casas, sus carros, su paz, su seguridad y sus pertenencias.

Las experiencias traumáticas, como los son los terremotos de gran intensidad, pueden aumentar las tasas de problemas de salud mental en las comunidades y los países afectados. Es importante que se provean las terapias y los servicios pertinentes para apoyar a las personas en mayor riesgo.

Aunque cada persona reacciona de manera diferente ante eventos traumáticos, existen ciertas fases comunes de respuesta emocional de las personas ante un sismo. Les hablare de 4 fases comunes de dichas reacciones emocionales.

Todo comienza con el periodo del evento en sí. Esos segundos eternos de movimiento en que la tierra tiembla. Es una fase breve, pero intensa. Los sentimientos usuales en esta fase son de angustia, confusión, parálisis, miedo y shock. Inconscientemente se busca la supervivencia. A continuación, las fases de las reacciones emocionales comunes de las personas durante y después de un terremoto:

  • Fase Inicial

Comienza cuando se terminan los movimientos. Huir del lugar suele ser de las primeras reacciones. Como dice la expresión popular, “A juyir Crispín”. Se busca la compañía de la familia y de los amigos. Los sentimientos comunes suelen ser de gran ansiedad y miedo con pensamientos repetidos de lo ocurrido. Esta fase suele durar varias horas.

  • Fase Heroica

Esta fase se caracteriza por un breve estado de calma y una sensación de optimismo ante el aumento de cooperación, de ayuda y de colaboración entre unos y otros. Se movilizan los voluntarios, los centros de acopios y llegan la ayuda y los suministros. La comunidad se une y se activa. Se avivan las redes sociales. Hay que estar alertas, pues esta fase de optimismo puede esconder ciertos síntomas de depresión y de ansiedad severa que deben ser identificados y tratados. Este periodo puede durar desde unos cuantos días hasta varias semanas. 

  • Fase de Desilusión

En esta fase las personas deben enfrentar el peso completo de la realidad de lo ocurrido. Se van reduciendo las ayudas, la acción comunitaria y el sentido de optimismo, pues la vida de todos, los afectados y los menos afectados, sigue su curso. Se puede experimentar un estado de ánimo depresivo y de tristeza. Puede durar esta fase de desilusión por meses y hasta por más de un año.

  • Fase de Reconstrucción

La última fase suele ser la de la reconstrucción. Los edificios, puentes, carreteras, escuelas, iglesias y casas poco a poco se van construyendo nuevamente. Las personas  tienen que adaptarse a una nueva rutina de vida. Hay que regresar a trabajar y a los quehaceres cotidianos a pesar de todo lo vivido.

Las experiencias traumáticas como los son los terremotos de gran magnitud aumentan los problemas de salud mental. Aunque la mayoría de las personas se recuperan de manera normal y gradualmente se adaptan a los cambios, se estima que 1 a 2 personas de cada 10 tendrán problemas mentales severos y requerirán de ayuda profesional.  Los miembros del gobierno, los voluntarios, las comunidades y las organizaciones de acción social deben unir sus esfuerzos a los de los profesionales de salud para atender adecuadamente a estas personas en necesidad.

Cada nuevo terremoto o réplica fuerte nos puede hacer regresar a una fase inicial de gran ansiedad. Les exhorto a que continuemos en la etapa de ayuda y colaboración de los más afectados. Por favor, no seamos indiferentes. Aprovechemos los eventos extremos de la naturaleza para eliminar los miedos, lo defectuoso y lo deteriorado. Preparemos el terreno interno y el externo para las nuevas construcciones. Bendiciones a todos.

Referencias

Impacto de los terremotos en la salud mental. Elizabeth Palomares Castillo y Patricia Edith Campos Coy. https://www.amc.edu.mx/revistaciencia/images/revista/69_3/PDF/impactoSaludMental.pdf

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8 comentarios

  1. Muy buen artículo adecuado para estos momentos lo estaré compartiendo con familiares del oeste de la isla, una isla tan pequeña y que muchas cosas ocurren

  2. Muy buen artículo adecuado para estos momentos lo estaré compartiendo con familiares del oeste de la isla, una isla tan pequeña y que muchas cosas ocurren

    1. Gracias. Espero que esta informacion aporta un poco de conocimiento sobre lo serio del impacto de los terremotos en la salud mental de nuestra gente.

  3. Muy querida Diana:
    Mil gracias por tan excelente resumen de lo que ha de estar pasando en la vida de muchos de nosotros y muchos de nuestros hermanos que viven aún más de cerca que yo, la realidad de los terremotos.
    Me veo compartiendo tu artículo con mis contactos para que también se beneficien en hacer la introspección que en mi provoca tu mensaje y llamado.
    Gracias siempre!
    Un abrazo.

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