Buenos y hermosos días
Luego de leer que “el cementerio está lleno de gente curada”, me puse a pensar en lo que realmente significa el estar curado. Las personas se esfuerzan durante toda su vida por permanecer sanos y en curar sus enfermedades, heridas y males. Aunque prácticamente usamos las palabras curar y sanar con el mismo fin y significado, pienso que hay importantes diferencias entre ambos conceptos.
Comencemos con algunas definiciones de nuestros amigos de la Real Academia Española (RAE). Curar es hacer que un enfermo o lesionado, o una parte de su cuerpo, recupere la salud al aplicar remedios o tratamientos que hacen que la enfermedad, herida, lesión o dolencia desaparezca. También se refiere al aspecto emocional al hacer que una persona que sufre anímicamente se recobre o elimine su sufrimiento. Sanar, por otro lado, se define como la acción de restituir a alguien enfermo la salud que había perdido. Ambos conceptos tienen definiciones similares que están relacionadas con las enfermedades, las dolencias, las heridas y la salud. Entonces, ¿en qué se diferencia el curar del sanar?
Hay quienes afirman que la sanación es la consecuencia o el resultado de la curación, pues primero curas y luego sanas. El curar requiere ciertas acciones que buscan restablecer el bienestar o el estado previo de salud. El sanar es cuando se logra recuperar dicho estado de salud mediante la curación, pues una herida logra sanarse, porque primero logra curarse. Por ejemplo, un médico nunca dice que ha sanado a un paciente, sino que lo ha curado, pues quien sana es el paciente como resultado de las acciones curativas o tratamientos.
El orden en que ocurren la curación y la sanación, al igual que la relación entre ambos conceptos, sin embargo, no es tan sencillo ni claro. Hay pacientes de enfermedades terminales que sienten que han sanado antes de morir, aunque dicha sanación no les llegó como resultado de una curación física y no les impidió su muerte. Por otro lado, hay pacientes que salen del hospital curados de la dolencia, herida o enfermedad que traían, pero no han sanado. Quizás han escuchado aquello de que “la operación fue un éxito, pero el paciente murió”.
Muchas enfermedades actualmente no se curan, se tratan. Las enfermedades como la diabetes, las adicciones, la artritis reumatoidea, la esclerosis múltiple o el Alzheimer, por ejemplo, son tratadas y sus síntomas son controlados. Cada síntoma, enfermedad o padecimiento, para mí, significa algo y nos trae un mensaje. Son nuestros maestros. Muchas veces no queremos escuchar lo que en silencio nos grita nuestro cuerpo.
Pienso que hay que reflexionar y cambiar las condiciones que nos causan muchas de la enfermedades físicas y emocionales que nos aquejan para lograr eventualmente las curaciones y sanaciones. Buscar la verdadera raíz para encontrar las reales y efectivas soluciones ¿Qué es lo que causa ese catarro, tos o infección? ¿Por qué tengo alergias o padezco de depresión? ¿A qué se deben los dolores de estómago o de cabeza? ¿Por qué surge el cáncer, la hipertensión y la artritis?
La actitud correcta ante las enfermedades y las dificultades que no podemos eliminar es una pieza clave para recuperar la salud y el bienestar. La vida es un continuo aprendizaje. Amigos, hay que viajar ligero con una maleta de aceptación de lo que es, en una mano, y otra maleta de esperanza de lo que puede ser, en la otra mano. Es importante mantener una actitud optimista y según dice la frase, “así es y así será”, decretar que vivimos en salud, paz y armonía interior, independientemente de lo que suceda.
La diferencia entre la curación y la sanación, para mí, radica en uno mismo y en nuestra aceptación de la realidad que nos tocó vivir. La sanación es un proceso consciente de reflexión y de trabajo interno que —más allá de los inexplicables milagros médicos y de fe— no suele ocurrir de manera curativa espontánea. No se sana lo que no se acepta. No se acepta lo que no se reconoce como un aprendizaje de vida. No se logran los aprendizajes de vida sin el perdón y el amor, ni cargando las pesadas cargas de culpas del pasado y de miedos al futuro.
Curación vs sanación; amigos, a fin de cuentas, no sé cuál de ambas acciones viene primero y cuál le sigue los pasos. Quizás el orden no es tan relevante siempre y cuando se logre el efecto positivo deseado. Sin embargo, pienso que más allá de lo que nuestro cuerpo y mente sientan, la persona sana está en paz consigo misma y con su entorno. Hay quienes afirman que se puede curar y no sanar y que se puede sanar y no curar. ¿Qué piensas tú?
Referencias
“El cementerio está lleno de gente curada”. James Sigafoose, D.C., Quiropráctico.
4 comentarios
Excelente. Definiste de forma sencilla lo que es sanar y curar. Dios te bendiga y cuídense.
Gracias. Igualmente para ti y los tuyos. Un abrazo.
Muy cierto ?buenísimo escrito como siempre. Lleno de mucha sabiduría y comprensión del ser humano.
Muchos cariños ?
Simplemente el curar viene de afuera y el sanar viene de adentro. Puedo sanar una herida con mi sistema de defensas o pueden curarme una herida aplicando medicación. Aplica para todo, puedo curar mis emociones yendo a terapia o puedo sanar mis emociones tomando consciencia de ellas. Muy util, Gracias!