Buenos y hermosos días
Hola, les presento a Lucas, el pequeño y querendón de la familia acostado en la butaca de nuestra sala. Hoy dedico estas palabras a todas las mascotas que compartieron su vida con mis hermanos y conmigo en nuestra niñez y a las que compartieron y siguen compartiendo con mis hijos y familia. Mi familia tuvo por muchos años la compañía de perros, gatos, periquitos, conejos, pollitos y peces. Todos ellos fueron cómplices y testigos silentes de muchas travesuras, alegrías y lágrimas a lo largo de muchos años.
Blacky era un pastor alemán que durante mis primeros años de vida cuidaba con celo y cariño el vasto patio de la casa en Terralinda, Caguas, y a sus habitantes. Recuerdo que era de color negro, con ojos algo tristes y una verruga cerca del ojo derecho. Cuando se escapaba corría como zeppelín por toda la urbanización y había que salir corriendo a buscarlo. Luego tuvimos a Cadela, una bóxer juguetona seguidos de Tolo y Tibia, dos enormes labradores. Ahora el mismo vasto patio de la casa de mis padres es custodiado por Mateo, un juguetón perro ovejero de color crema. Dicha tarea de cuido es compartida, desde la terraza, con Pintita, una Chihuahua marrón de muchos años y su incordio y escurridizo compañero de territorio, Tizón.
Nicanor o Nica lleva el honor de ser el único gato que compartió nuestro hogar y llegó una noche de verano sin invitación ni aviso y con intenciones de quedarse. Salí acompañando a mi hermana Margarita en el carro a ejercer sus dotes de futura conductora en el área de práctica de conducir que quedaba cerca de la casa cuando lo vimos en la carretera. El felino era pequeño y de color negro y blanco. Nos siguió en la carretera por un rato hasta que lo recogimos y lo llevamos a casa de manera temporal en lo que le encontrábamos dueño. Como muchas veces pasa, ese dueño temporal resulta finalmente ser uno mismo. El nombre de Nicanor se lo puse en honor a Nicanor Parra, un poeta hispanoamericano que había estudiado ese día en la clase de español. Luego de un tiempo resultó que Nicanor era una hermosa gatita por lo que se quedó para siempre como Nica.
Pantalín era uno de esos pollitos de distintos colores que se vendían en las plazas de los pueblos. Los vendían en alguna acera de la calle dentro de unas bolsitas de papel de estraza con rotitos y podías escoger entre muchos colores. Posiblemente mis lectores jóvenes, al igual que les pasa a mis hijos, nunca vieron ni les hablaron de esa moda de los pollitos arcoíris. Luego de un tiempo se les iba perdiendo el color vegetal de las alas y cuerpo y te quedabas desilusionado con un ave descolorida y grande pero que ya era parte de la familia. El nombre de Pantalín surgió porque el día de su llegada a la familia habíamos salido a comprar un pantalón y en su lugar llegamos con un pollito de color verde.
Recuerdo que lo que les pedí a mis papás de regalo de graduación de escuela superior fue un perro. Así llegó Muñeca, una hermosa Poodle negra y blanca que fuimos a comprar a Plaza Carolina. Muñeca nos dio el regalo de 2 de sus cachorros, Culica y Conchita, aumentando de manera significativa la familia de 4 hijos, muchos perros, una gata, un periquito llamado Pancho y una pecera de 30 galones.
Ya casada y viviendo en Horizontes, Gurabo, llegó por corto tiempo Saltarina, una hermosa conejita blanca que se perdía por días dentro del interior de la casa y luego encontrábamos cables y zapatos carcomidos y marcados con su huella. Saltarina terminó de regalo en casa de unos amigos con un mayor patio que el nuestro. Lucas, un pequeño Poodle crema es el dueño en estos momentos de los sofás de la casa. Estamos convencidos de que el pequeño canino piensa que es el rey del interior del hogar en donde pasa todo el día entre colchas y cojines, descansando de su descanso cotidiano.
Muchos de ustedes quizás puedan identificarse con la escena de sus padres llamándolos por su nombre completo solamente en aquellas ocasiones cuando estaban enojados. Ese llamado de “Diana María Curet Ramos, ven acá enseguida” o “Diana María al despacho,” me alertaba rápidamente de que estaba en problemas por haber dicho o hecho algo indebido o dejado de hacer alguna tarea o mandado. Pues lo mismo ocurre en casa cuando entro a algún cuarto y veo en el piso sorpresas o regalitos fortuitos de Lucas. El llamado de “Lucas Antonio Franco Curet” no puede faltar. La diferencia es que el chico me oye y sale corriendo a esconderse mientras yo no tenía otra opción que enfrentarme al seguro regaño.
Mi cariño y recuerdo grato a Blacky, Cadela, Tibia, Tolo, Pancho, Pintita, Chispita, Tizón, Mingurrio, Culica, Conchita, Nica, Pantalín, Mateo, Saltarina y Lucas. Gracias por haber sido, en algunos casos, y seguir siendo, en otros, parte importante de mi recorrido por la vida y la de mis seres queridos. Desconozco si existe un cielo de mascotas o si los veré en el puente del arcoíris según narra la leyenda. Desconozco el destino final de nuestros fieles compañeros. Reconozco, sin embargo, que una sonrisa se dibuja en mi rostro cuando la imagen de muchos de ellos invade mi recuerdo.
11 comentarios
hermoso, me remonto a todas mis mascotas, Tani-pekines – Nicole-poodle, Lucky-tenia solo 3 patitas, Tobias Armando -satisimo, Esperanza-no se lo que era y el querendo de mi corazon Flypper Andres-Yorkie Puro. Ha sido parte integrar de este camino llamado VIDA.
Gracias por compartir tu experiencia y lo importante que han sido tus mascotas en tu vida.
Honor a quien honor merece! Me encantó Diana! Un abrazo!
Honor a quien honor merece! Me encantó Diana! Un abrazo!
Gracias. Saludos a ambos.
Muchas bendiciones…
Gracias. Igual a ti y a tu familia.
Super! ¿Que tal un artículo de como trabajar el duelo de nuestras mascotas?
Las pérdidas de las mascotas causan duelo y dolor a muchas personas. En el artículo titulado Conmemorando a nuestras mascotas hablo un poco sobre dicho tema que es bastante amplio. Gracias por el comentario.
Me encantó la narrativa y recodé muchas de mis mascotas. Uno las ama a cada una de ellas en especial y espero que la leyenda del arcoíris sea mas que una leyenda y poder encontrarme con ellas al final del camino.
Gracias!
Gracias Hilda por el insumo. Las mascotas son una parte importante de nuestras vidas y viven en nuestros corazones.