¿Cómo dejar de sentirnos indignos?

Buenos y hermosos días

“El hombre no tiene enemigo peor que él mismo”. Dichas palabras siguen siendo tan vigentes y relevantes hoy como lo fueron hace más de 2000 años cuando fueron expresadas por Cicerón, un gran político, filósofo y orador romano. Es importante que seamos en la vida nuestros primeros y mejores impulsores, defensores, “cheerleaders” o animadores. Les comparto algunos pasos específicos que lo ayudaran a quitarse para siempre la ropa o vestimentas que le pueden llevar a sentirse “menos”, inferiores o inadecuados.

A continuación, tres tareas importantes para dejar de sentirse indigno.

  • Identifica y reconoce el sentimiento.

Todo comienza con reconocer y aceptar que te sientes indigno y no merecedor de amor, de recibir cosas buenas o de ser feliz. Haz las paces con esa realidad de pensamientos y sentimientos que consciente o inconscientemente te pueden estar limitando: “si me enamoro me van a romper el corazón…”; “no puedo…”; “no valgo nada o no soy suficientemente bueno…”; “no tengo derecho a exigir o a pedir …”; “soy culpable de …”; “ya estoy vieja para cambiar…”; “no soy digno del amor de los demás…”; “llorar o ser emotivo me hace débil…”; “soy bruto…”; “no creo en nada ni nadie…”; “lo que quiero es muy difícil…” Luego haz una lista de tus miedos, inseguridades, creencias limitantes y sentimientos que hacen sentirte inferior. Puedes usar las siguientes cinco preguntas como guía para que te ayuden en la reflexión: ¿Me lo merezco?, ¿Soy capaz?, ¿Es posible?, ¿Soy valioso?, ¿A qué temo?

Entonces busca identificar la raíz de todos esos sentimientos, emociones o creencias limitantes que suelen surgir en la niñez o en eventos traumáticos previos. Trabaja con tu ser o niño interior para sanar las heridas emocionales. Posiblemente te resulte incómodo o doloroso este proceso, pero es indispensable. Si entiendes que no sabes cómo hacerlo o que no puedes hacerlo solo, siempre puedes consultarme o buscar ayuda de un profesional de la salud o un asesor espiritual.

  • Prepara un plan.

Toma la lista que preparaste de tus miedos, inseguridades y creencias limitantes y prepara un plan de acción. Clasifica todas las entradas de la lista en orden de mayor a menor según entiendes están impactándote de manera negativa en tu vida. Busca y escribe entre una a cinco actividades o medidas que puedes hacer para superar cada uno de dichos miedos o sentimientos limitantes que impactan tu autoestima y dignidad.

Sé lo más detallado y preciso posible al establecer y describir cada actividad de tu plan. Rétate a salir de tu zona de comodidad y a entrar en terrenos que pueden resultarte desconocidos. Establece metas o fechas de logros que sean algo atrevidas, pero realistas. No quieras y esperes cambios radicales de la noche a la mañana, pues como dice el dicho “Roma no se construyó en un día”.

  • Monitorea y ajusta.

No dejes pasar más de dos días sin verificar tu plan y hacer los ajustes que sean requeridos. Observa tus reacciones diarias. Presta atención a tus sentimientos y emociones, tanto hacia ti mismo como hacia los demás. Recomiendo que uses una libreta, diario o computadora para monitorear y anotar el progreso de tu plan. Puedes darle un nombre a tu diario o registro que simbolice este proyecto de vida y libertad en tu camino.

Reconoce las pequeñas victorias que cada día y semana vayas logrando. Puedes tener recaídas y regresar a estados previos de baja estima y dignidad: eso es parte del camino. No desistas. Puedes tener un amigo, asesor espiritual o familiar que te ayude en el proceso, pero asegúrate de que eliges a la persona adecuada. Tener un buen coach que nos escuche sin juicios, nos reconozca en los logros, nos apoye en las caídas, nos motive en el cansancio y nos alumbre en las noches oscuras siempre es útil.

Amigos, es importante que aprendamos a amarnos y valorarnos cada día un poco más, con la certeza de que tenemos las todas herramientas para manejar los problemas, las crisis, las pérdidas, las muertes y los duelos que la vida nos presenta. Leí una frase en el libro La conciencia infinita del Dr. Eben Alexander III que me gustaría compartir con ustedes, “Eres amado y valorado profundamente, desde siempre y para siempre”. Te exhorto a que repitas frecuentemente dicha oración para evitar que la pesada carga de sentirse indigno sea una limitación en tu camino de amor y autorrealización en la vida.

Bendiciones, Diana.

 

 

Referencias

Fuente: https://citas.in/autores/ciceron/

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