El tener que convivir en un estado de emergencia por una pandemia es una nueva y estresante experiencia para la mayoría de nosotros. La salud de individuos, países y continentes alrededor del planeta está en riesgo. Las personas de repente han sufrido muchas pérdidas ante la amenaza de un enemigo invisible y desconocido. Las rutinas de todos se han visto alteradas.
Desde su lugar de trabajo remoto o de aislamiento puede llevar a cabo ciertas rutinas que lo ayudarán a manejar más efectivamente su nueva realidad. Debe ser sumamente cuidadoso en todo lo que ve, escucha, hace, habla y siente cada día.
Lo que ve y lo que escucha
No pase todo el día viendo o escuchando noticias que lo alarmen gratuitamente. Existe demasiada información corriendo en los medios sociales y no toda es correcta, bien intencionada y vigente. Manténganse bien informado, pero sea selectivo en la información que decide recibir y no se sature de noticias. Seleccione las conferencias de prensa de su gobierno, los expertos en el tema y los organismos independientes y oficiales para mantenerse al tanto de lo que está sucediendo a su alrededor y en el exterior. La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el Centro de Enfermedades Infecciosas (CDC por sus siglas en inglés) pueden ser de gran ayuda.
Posiblemente le aumente la ansiedad y el estrés luego de escuchar las noticias por un rato. Le recomiendo que cambie de sintonía emocional y haga algo diferente que lo ayude a distraerse y relajarse dentro de su lugar de aislamiento. Según su preferencia, puede escuchar música, leer, meditar, bailar o ver algún película liviana y cómica.
Lo que hace
Haga una nueva rutina. Si hay más personas en su casa, busque actividades que puedan hacer en grupo para ejercitarse y liberar la energía acumulada. Hacer rutinas de ejercicios o ver videos de zumba, pilates o yoga, por ejemplo, pueden ser una alternativa nueva y divertida. Aprenda a bailar salsa, hip hop o “floss”, a cocinar nuevas recetas o a hablar un nuevo idioma. La internet es una caja de sorpresas con un inmenso mundo por conocer. Busque mantener una buena alimentación con periodos adecuados de descanso, ejercicios, trabajo y recreación.
Revise sus cuentas y haga los ajustes que sean necesario a corto y a largo plazo, sobre todo si sus ingresos se ven afectados por la crisis. No se desespere, trabaje con lo que puede controlar al momento. Haga un presupuesto nuevo con los nuevos gastos y necesidades.
Si tiene niños pequeños o adolescentes en su casa, haga un itinerario detallado de horas de estudios, deberes y recreación, pues su hogar se acaba de convertir en un centro de estudio. Dicha realidad le traerá mucha ansiedad, pero también puede ser un momento de hermosa conexión con sus hijos y jóvenes. Recuerde que los pequeños y jóvenes son de una generación diferente, con otra energía y otro lenguaje. Saque un tiempo y busque un espacio para estar solo y tranquilo, dentro de lo posible, por lo menos unos 20 minutos de cada día.
Lo que siente y lo que habla
Cuide su salud emocional. Reconozca que tendrá momentos de gran ansiedad, calma, miedo, enojo y tristeza dentro de su aislamiento. Es normal y esperado. Trabaje con cada sentimiento y emoción fuerte; identifíquela, acéptela y suéltela.
Cuide su lenguaje. La palabra es una poderosa arma de bien o de mal. Cada persona es presa de sus palabras. Sea un emisario de certeza, tranquilidad y esperanza dentro de la realidad de la crisis. Si no está seguro de la validez de una información recibida, por favor, no la comparta. No se convierta, consciente o inconscientemente, en un agente de histeria y desinformación.
La llegada del COVID-19 nos ha causado muchas pérdidas que a la misma vez nos unen y nos separan en duelos individuales y colectivos. Muchos van a perder la salud, la seguridad, la libertad de movimiento, la rutina, la interacción social, la economía, la tranquilidad y la confianza en los líderes y los sistemas: pérdidas y duelos que deben ser atendidos y sanados. Sin embargo, no todo es dolor y pérdida. El coronavirus del momento también nos ha regalado una importante lección de conciencia colectiva sobre la unidad y la fragilidad humana.
Amigos, son tiempos difíciles repletos de nuevos retos y de oportunidades. No sea presa fácil del miedo. Diga Sí a la prevención y No al caos. Según sea su necesidad y circunstancia, solicite ayuda si es requerido y ofrézcala siempre que pueda. De mi parte, bendiciones y salud a cada uno de ustedes y a sus familias.
Referencias
Las 11 mejores aplicaciones para hacer ejercicio en casa. https://www.xataka.com/basics/mejores-aplicaciones-para-hacer-ejercicio-casa
4 comentarios
Gracias, cuídese y siga proveyendo información tan valiosa.
Gracias Miguel Cuidate mucho y cuida a tu tribu. Un abrazo
Muchas gracias Diana por tus siempre oportunas y valiosas enseñanzas.
Que la Bendición de nuestro Dios te alcance a ti y a todos en casa.
Feliz domingo!
Gracias Mingo. Muchas bendiciones y sanidad para ti y tu familia. Un abrazo.