Buenos y hermosos días
Todo el mundo tendrá un nuevo invitado en sus celebraciones y festividades del final del 2020. El “invitado, no- invitado” ya lleva meses en nuestras vidas y es considerado parte importante del día a día de todas las familias. Aunque es de personalidad silenciosa y solitaria, le gustan las fiestas y las aglomeraciones de personas para sobresalir e impactar. Hoy, más que nunca, el verdadero significado de las navidades con sus pérdidas, duelos y falta de libertades cobra relevancia. Compartiré algunas ideas que les ayuden a disfrutar las festividades y el fin de año.
Tenemos que empezar por reconocer que la pandemia nos impacta a todos, sin excepción alguna. El COVID-19 se sentará a la mesa y rondará los hogares de billones de personas en estas fiestas navideñas. Aunque no lo queramos ni lo busquemos, el COVID-19 y su letal amenaza es nuestra realidad. Cada persona sufre los efectos del COVID-19 en su vida y sus rutinas de distinta forma e intensidad. Algunas personas pueden ser más vocales que otras en sus manifestaciones, quejas y expresiones. El silencio y la tranquilidad, sin embargo, no siempre son señales de que todo esta bien en el estado emocional de un ser querido.
Aunque usualmente asociamos el duelo solamente con la muerte, la verdad es que el duelo nos llega de la mano de muchos eventos, cambios y situaciones de la vida. La pérdida de algo o alguien valioso o significativo en nuestras vidas nos lleva al duelo. La pandemia que estamos viviendo desde hace meses nos une e identifica a todos como dolientes en estas navidades. La realidad de los 70 millones de casos reportados y los 1.6 millones de muertos en todo el mundo es impactante e innegable. Más allá de que algún ser querido haya muerto recientemente, las festividades navideñas del 2020 serán diferentes para todos al haber perdido la libertad de llevar a cabo muchas de la tradiciones y actividades de la época que valoramos y amamos tanto.
A continuación, algunas ideas para manejar la realidad de la pandemia y disfrutar de las festividades.
- Entender las restricciones y los riesgos.
Cada comunidad, ciudad y país establece sus propias medidas de protección, salud y seguridad. Es importante mantenerse al tanto de lo que está sucediendo, lo que es permitido y lo que no, para minimizar contratiempos y riesgos innecesarios. Monitoree, sin saturarse de noticias y estadísticas, la situación en su entorno y los posibles cambios en las precauciones y restricciones.
- Planificar las actividades familiares.
No improvise la logística de los días clave de las fiestas. Haga una lista de las actividades que puede llevar a cabo. Hable con sus familiares y amigos cercanos sobre sus deseos y expectativas durante el compartir navideño.
- Aceptar que cada persona reacciona ante las pérdidas y los cambios de diferente manera.
Evite los juicios innecesarios y las etiquetas implacables en las conductas ajenas. En la planificación y asistencia de las festividades, no juzgue como “buenas vs malas”, “precavidas vs exageradas”, o “responsable vs irresponsables” las reacciones y emociones de las demás personas de su círculo familiar. Acepte sus sentimientos y los de otros con tranquilidad y esté preparado para lágrimas y tristeza, pues son sentimientos normales y esperados en el manejo del dolor que nos causa la pandemia.
- Mantener la magia y el espíritu de la navidad
¿Qué significa la navidad para usted y su familia? La respuesta a esa pregunta le puede ayudar a disfrutar y a mantener la magia de todo lo que considera especial en esta época. Busque mantener la emoción y el sentido de las festividades, aun dentro de las limitaciones y restricciones de su actual realidad. No se enfoque en los familiares y amigos a los que no podrá ver y comparta alegremente en familia con los estarán presentes.
- Crear nuevas tradiciones y eventos
Resulta un momento ideal para el comienzo de nuevas tradiciones y actividades familiares. Pueden hacer nuevas decoraciones y adornos navideños; plantar un árbol en honor de algo o alguien especial; experimentar con nuevos platos o bebidas; hacer competencias de juegos o rutinas de ejercicios; usar vestimentas de variados motivos; hacer algún postre o alguna manualidad y dejarlas a la entrada de las casas de amigos y familiares. Si tuvo que cancelar viajes y vacaciones durante el año, aproveche y planifique un día en torno al país o el lugar al que no pudo asistir: aprende algunas palabras de ese idioma, prepare sus platillos y bebidas tradicionales, decore la casa y baile al son de la música típica del lugar. También puede hacer una búsqueda de tesoros con claves y pistas alrededor de la casa para encontrar los regalos en lugar de colocarlos debajo del árbol.
Es importante poner atención especial en los niños pequeños, quienes suelen esperar todo el año por la época navideña. Ellos procesan sus duelos y cambios de diferente manera y relacionan las navidades con regalos, luces y el amor de sus padres y seres queridos. Puede que la situación económica esté apretada y tenga que hacer maravillas e improvisar. No se afane ni se sienta culpable por la escasez o falta de regalos: busque tener tiempo de calidad compartido en familia entre juegos, alegría, salud y actividades familiares.