¿Es lo mismo ayudar a morir que ayudar en el morir?

Buenos y hermosos días

Hemos escuchado muchas veces que cada suceso en la vida tiene su tiempo señalado. Desde que nacemos pasamos por ciertos tiempos, etapas y vivencias propias de la infancia, niñez, adolescencia, adultez y ancianidad. Hay un tiempo para todo y todo tiene su momento oportuno.  Sin embargo, cuando de la muerte se trata el momento nunca es oportuno ni el tiempo jamás es el señalado. Nos aferramos a la vida, propia o de nuestros seres queridos, con uñas y dientes.

Hoy les hablaré de la ortotanasia, un concepto relativamente nuevo dentro de la tanatología que apoya el que la muerte ocurra “en su tiempo” y “cuando debe de ocurrir”.  La ortotanasia se puede definir como la muerte natural de un enfermo con una enfermedad terminal o incurable sin someterlo a una prolongación medicamente inútil de su agonía. Se asocia con el concepto de muerte digna y el evitar el empleo de medios desproporcionados y extraordinarios de mantener la vida.

Las personas normalmente vinculamos el concepto de sobrevivir al vivir con escasos medios o en condiciones adversas, al vivir luego de un suceso especifico o al permanecer en el tiempo y perdurar. La ortotanasia está ligada al derecho de cada persona a vivir dignamente hasta su muerte sin caer en una mera supervivencia. Evitar la supervivencia sin tener expectativas médicas de mejoría ni posibilidades de desarrollo y evolución positiva más allá que la de decir que el enfermo sigue “vivo”, pues mientras haya vida, hay esperanza. Eso me lleva a preguntarme, ¿qué significa estar vivo? y ¿cómo definimos la vida?

Pienso que la muerte es un momento natural en el ciclo de la vida. Hay que respetar dicho momento en cada persona. Es importante respetar, conocer y amar lo suficiente para aceptar lo inevitable dentro de las circunstancias reales de cada enfermo y poder tomar las acciones adecuadas. Tenemos en un extremo ciertas medidas como la eutanasia o el suicidio asistido que nos llevan a tomar acciones que provocan deliberadamente la muerte del paciente adelantando su proceso natural al ayudarlo a morir.  Mientras que en el otro extremo tenemos las medidas como la obstinación, distanasia o ensañamiento terapéutico que usan métodos extraordinarios y desproporcionados de soporte vital para prolongar artificialmente la vida del enfermo.

¿Dónde radica el justo medio?, en realidad amigos, no lo sé. Cada situación en torno a un paciente con un pronóstico de muerte a corto plazo es única y particular.  No hay soluciones mágicas ni fáciles. Existen diferentes opciones de medicina tradicional, terapias alternativas y tratamientos complementarios de cuidados y apoyo al enfermo. Los cuidados paliativos son un tipo especial de cuidados integrados que yo favorezco, pues buscan proporcionar bienestar y apoyo a los pacientes y sus familias durante las etapas avanzadas o terminales de una enfermedad. Son cuidados que ayudan en el morir de muchos enfermos alrededor del mundo.

Cada persona competente debería tener la libertad de morir en paz y dignamente. Lograr mantener, dentro de lo posible, su bienestar interno y externo y su calidad de vida hasta el último aliento. La muerte es un proceso natural y ocurrirá a su tiempo y sin pedirnos permiso. Depende de cada uno de nosotros el estar preparados para ese momento de transición.

Referencias

La asistencia al final de la vida: la ortotanasia. https://www.redalyc.org/pdf/3716/371637121006.pdf

Eutanasia, Ortotanasia y Distanasia. https://www.incmnsz.mx/opencms/contenido/investigacion/comiteEtica/eutanasiaOrtotanasiaDistanasia.html

También te puede interesar

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *