Los traumas nuestros de cada día

Buenos y hermosos días

Los traumas son sucesos extraordinarios que impactan y están presentes en la vida ordinaria de casi todas las personas. Son eventos inesperados que mueven el piso de nuestras rutinas al no estar preparados para enfrentarlos efectivamente. Podemos dividir los traumas en dos categorías generales: los traumas de tipo médico relacionados con el cuerpo físico y sus variados impactos y los traumas emocionales con sus diferentes impactos psicológicos. Hoy les hablaré en mayor detalle sobre los traumas emocionales.

La palabra trauma viene del griego y significa “herida”. Un trauma puede ser generado por un agente agresor que nos cause una lesión física. Los accidentes de auto, el impacto con objetos punzantes, las caídas, el fuego, las armas, el calor, la electricidad y la ingestión de venenos son algunos ejemplos de agentes externos que pueden causarnos lesiones físicas. Los sucesos traumáticos pueden ser causados por desastres naturales como en el caso de los huracanes, los terremotos, las erupciones volcánicas, las inundaciones o las epidemias. También pueden ser causados por el ser humano, como en el caso de las guerras, los accidentes, los actos terroristas, los asaltos, las violaciones, los secuestros, los homicidios y los robos, entre otros.

El concepto de trauma está definido por la Real Academia de la Lengua (RAE) como una emoción o impresión negativa, fuerte y duradera o un choque emocional que produce un daño duradero en el inconsciente. Según el referente usado en la salud mental y detallado en el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5), ver referencias, trauma es cualquier situación en que una persona —sea en la calidad de víctima directa, sea que es cercano a la víctima, o que sea un testigo— se vea expuesta a:

  1. escenas de muertes real o inminente,
  2. lesiones físicas graves o
  3. violencia o agresión sexual

Todo evento que genere fuertes impresiones y una gran carga emocional en una persona que no está preparada para su manejo efectivo al momento del suceso puede ser considerado a nivel emocional como una situación traumática. En el trauma emocional o psicológico se reconoce tanto al evento causante del trauma como a la consecuencia e impacto de dicho evento en la vida emocional de los impactados. El trauma puede causar miedos y creencias irreales sobre el mundo y sobre sus distintos objetos e individuos lastimando así el bienestar, la salud y la seguridad de las personas impactadas e interfiriendo en sus vidas diarias. Las personas pueden llegar a encapsular, bloquear y guardar ocultas en su memoria la información y las fuertes emociones relacionadas con el evento traumático al no saber cómo manejarlas y querer evitarse el dolor que les puede causar.

Síntomas comunes de los traumas emocionales

Los traumas psicológicos arrastran consigo diversos síntomas físicos y emocionales que  pueden ayudarnos a reconocer su existencia. Algunos de los síntomas y manifestaciones más comunes son:

  • Alteraciones en los patrones de sueño regular al no poder dormir y sufrir de pesadillas.
  • Mayor irritabilidad, ansiedad y nerviosismo a todas horas, fuertes arrebatos violentos y alteraciones en el comportamiento con miedos ante situaciones similares o ante eventos normales.
  • Problemas de memoria, atención y concentración.
  • Incapacidad de tener emociones positivas como satisfacción, felicidad y entusiasmo.

Los traumas son como hoyos en el camino que, dependiendo de la magnitud del evento y de nuestra capacidad de manejo y recuperación, nos hacen tropezar o caer al suelo. Existen profesionales de la salud capacitados que están listos para ofrecernos apoyo psicológico. Especialistas que nos pueden ayudar a identificar y a superar los sucesos traumáticos que nos golpean y nos afectan de variadas formas e intensidades.

Amigo lector, estamos viviendo en un mundo que promueve, consciente o inconscientemente, la violencia, el poder, el egoísmo, el materialismo, las guerras, los robos y las desigualdades en las personas y comunidades quienes a su vez causan, directa o indirectamente, la contaminación, los cambios climáticos, los terremotos, las epidemias y las inundaciones que nos llevan a los traumas nuestros de cada día. Preparemos, defendamos y fortalezcamos todos los días nuestras mentes y nuestros cuerpos ante la posible ocurrencia de eventos impactantes, inesperados y no gratos que usualmente están fuera de nuestro control. Estemos alertas de los síntomas comunes de los traumas emocionales y trabajemos para superarlos.

 

Referencias:

Trauma psicológico en la atención primaria: orientaciones de manejo;

Rodrigo A. Figueroa1,2, Paula F. Cortés2, Luigi Accatino1, Richard Sorensen3; Rev Med Chile 2016; 144: 643-655

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