Buenos y hermosos días
Hay quienes dicen que el dolor es físico y el sufrimiento es emocional. Otros piensan que son lo mismo y usan ambas palabras como sinónimos. John Gray, psicólogo estadounidense, escribió para la época de los 90 un libro que vendió más de 15 millones de copias. Su obra nos hablaba de la importancia de reconocer las diferencias de género en las relaciones humanas y de pareja: Los hombres son de Marte, las mujeres son de Venus. Hoy quiero hablarles sobre los conceptos del dolor y el sufrimiento y sobre lo importante que resulta reconocer la distinción entre ambos términos cuando enfrentemos las pérdidas, cambios y enfermedades que nos tocarán vivir de cerca.
El dolor y el sufrimiento son padecimientos que surgen de la vida. A todos nos toca experimentarlos de una manera u otra, pues son una parte significativa del desarrollo, crecimiento y protección de nuestra raza. Hay ocasiones en que superamos el dolor y nos quedamos atrapados en un sufrimiento innecesario. Otras veces, en lugar de superar el dolor, lo reprimimos o negamos su existencia abriéndole las puertas de par en par al sufrimiento para su llegada y estadía en nuestras vidas. Es importante que entendamos la diferencia entre ambos si queremos manejarlos efectivamente, pues, aunque son conceptos similares, no son lo mismo.
Veamos algunas definiciones de ambos términos en el campo científico, de la salud y de la medicina. La Asociación Internacional para el Estudio del Dolor y otras organizaciones de salud nos hablan del dolor como una experiencia sensorial o emocional desagradable— como un pinchazo, hormigueo, picadura o ardor —asociada a un daño real o potencial en un tejido. Opera como un sistema protector del organismo y lo ayuda a preservar su integridad física al actuar como una señal de alerta del sistema nervioso de que algo no anda bien. Nos provee una alarma ante un daño o peligro.
Según el diccionario del Instituto del Cáncer, el sufrimiento lleva a una persona a sentirse triste, miedosa, deprimida, ansiosa o solitaria a causa de un dolor o sufrimiento emocional, social, espiritual o físico. Una de las definiciones de mayor aceptación en la literatura científica lo describe como un estado de severo estrés, condicionado por la sociedad y cultura, que se asocia con eventos amenazantes para la integridad de la persona (ver referencia). El sufrimiento, como conjunto de sentimientos y pensamientos variados, puede resultar más intenso y duradero que el mismo dolor que originalmente lo causó pues incluye otros complejos aspectos sociales y espirituales además de las dimensiones físicas y mentales.
¿Cuál es la razón más frecuente para visitar a un médico?
El dolor resulta ser el motivo más frecuente para que las personas consulten al médico. Al residir en el cuerpo físico, el dolor nos llega como escolta de muchas enfermedades. En mayor o menor grado, se le puede definir y localizar en los diálogos entre el paciente y su médico ayudando así a diagnosticar problemas y determinar patologías. Sin la presencia poco apreciada del dolor en nuestras vidas, podríamos lastimarnos gravemente al no darnos cuenta de que existe un problema latente de salud. Existen, sin embargo, dolores sin enfermedad y enfermedades sin dolor.
Al dolor se le vincula principalmente con la dimensión física pues radica en el cuerpo y es un síntoma que acompaña a muchas enfermedades. Sin embargo, el elemento emocional vive en sus entrañas al ser definido como “una experiencia sensorial y emocional desagradable”. Hay estudios que comprueban cómo el dolor crónico puede ser causado tanto por algún daño físico como por el dolor emocional.
El dolor emocional suele surgir a causa de cambios, adversidades y momentos difíciles en nuestras relaciones, familias, comunidades o trabajos. Eventos, esperados o inesperados, como las enfermedades, las pérdidas significativas, las muertes o los duelos que derrumban nuestros sistemas de apoyo y hacen flaquear nuestras rodillas. El dolor, sin embargo, no siempre tiene que causar sufrimiento. Amigos: no existe una relación obligada y automática de causa y efecto entre el dolor y el sufrimiento.
A lo largo de la historia el hombre ha vivido muchos momentos individuales y colectivos de dolor y sufrimiento. Son parte de la vida. El futuro inevitablemente nos traerá muchos otros. Depende de nosotros cómo enfrentaremos cada uno, cuánto poder le daremos sobre nuestras vidas y cuánto tiempo dejaremos que nos afecte.
Termino compartiendo una enseñanza de la doctrina budista y de su fundador Buda: “El dolor es inevitable, pero el sufrimiento es opcional”. Les exhorto a que evitemos usar las desagradables vestimentas de dolientes y de sufridos de manera indefinida en nuestro diario vivir.
Referencias
Definición de sufrimiento de E. Cassel, según el artículo de Montoya Juárez, R., Schmidt Río-Valle, J., Prados Peña, D.: EN BUSCA DE UNA DEFINICIÓN TRANSCULTURAL DE SUFRIMIENTO; UNA REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA. http://www.index-f.com/cultura/20pdf/20-117-1807.pdf
4 comentarios
EXCELENTE APORTACIÓN. GRACIAS.
PAZ Y BIEN Y SANTA ALEGRÍA, PARA USTED SIEMPRE.
Gracias Sergio. Aprendamos a llevar el dolor sin la carga de un sufrimiento innecesario.
Excelente tema!
Gracias Miguel.