Buenos y hermosos días
Personas de diversas ideologías, clases sociales y creencias religiosas alrededor del mundo se conmovieron por el gran incendio que afectó el pasado 16 de abril a la catedral de Notre Dame en París, Francia. Infinidad de líderes, políticos y presidentes, así como representantes de países y organizaciones del mundo entero, enviaron a Francia y a su pueblo sus mensajes de solidaridad y apoyo. Los medios de comunicaciones y las redes sociales mostraron por semanas las impactantes imágenes de las enormes llamas y el negro humo que salían del interior del antiguo edificio haciendo brotar sollozos y oraciones de consternados individuos. Las páginas de Facebook de personas de alrededor del mundo describían sus sentimientos de angustia y llanto. Me pregunto y les pregunto, ¿Por qué llora el mundo por Notre Dame?
La catedral de Notre Dame atrae sobre 13 millones de personas cada año al ser uno de los destinos más visitados en el mundo. Mundialmente es considerada como una de las catedrales góticas más antiguas. Notre Dame se construyó aproximadamente entre 1163 y 1245 en honor a la Virgen María y se encuentra en el corazón de Paris en una isla en el rio Sena. Con una milenaria historia, se le considera un patrimonio cultural y un monumento histórico de Francia y del mundo.
Un patrimonio histórico se define, según la Real Academia Española, como el conjunto de bienes de una nación acumulado a la largo de los siglos que, por su significado artístico, arqueológico e histórico, entre otros, es objeto de protección especial por la legislación. La catedral como edificio con más de ocho siglos de historia es parte del patrimonio de Francia. Representa los estilos arquitectónicos, históricos y artísticos del pasado y simboliza las diversas identidades, culturas, creencias y valores de los distintos habitantes, comunidades y épocas de nuestra raza humana.
Notre Dame ayuda a crear una historia pueblerina de mundo al recoger, hilvanar y presentar millones de relatos, vivencias y emociones individuales y colectivas en un mismo lugar. Nos relata con muda elocuencia el pasado de dónde venimos para mejor entender la idiosincrasia del presente que heredamos y el futuro que construiremos. Las llamas que parcialmente la destruyeron amenazaron con perder para siempre las páginas de esos relatos, memorias, símbolos y vivencias de nuestra historia.
Que un edificio sea catalogado como patrimonio, según descrito, es un orgullo para su país sede y para el mundo entero y conlleva grandes responsabilidades y protecciones especiales. Adicionalmente, la catedral representa y significa distintas cosas para diferentes personas.
¿Que representa la catedral de Nuestra Señora de París?
El pasado, al ser la sede de importantes y conocidos acontecimientos históricos y religiosos como las coronaciones de Napoleón Bonaparte y de Enrique VI de Inglaterra y la beatificación de Juana de Arco.
La superación, al ser el hogar de Cuasimodo, personaje de la novela de Víctor Hugo, en la que lo feo y burlesco del deforme cuerpo del héroe se trascendió y fue finalmente opacado por sus grandes virtudes y hermoso corazón.
El presente, al ser el sustento de muchas personas que viven de su actividad turística.
El mañana, al estar en el “bucket list” de muchas personas que sueñan, planifican y ahorran para poder visitarla algún día.
La continuidad de la vida, al ser la cuna de infinidad de emociones vividas a través de sus 8 siglos en desconocidos y cotidianos eventos, plegarias, bodas, luchas, confesiones y funerales.
La catedral de Notre Dame es uno de los 1,018 patrimonios de la humanidad según establecidos por la UNESCO a los que se le busca divulgar y preservar por su interés común para todas las personas. Pienso que existen lugares, edificios, y monumentos en cada comunidad, país y continente que más allá de su valor patrimonial se anidan en el corazón de las personas y representan su espíritu, su historia, su cultura, sus valores y sus preferencias de vacaciones. Sitios y monumentos significativos como, por ejemplo:
El Castillo de San Felipe del Morro, el Bosque Nacional del Yunque, las Bahías Bioluminiscentes y la Playa Flamenco en Puerto Rico, El Cristo Redentor de Brasil, El Central Park y la Estatua de la Libertad de New York, Las pirámides de Egipto y de México, El Vaticano y El Coliseo Romano en Italia, El Arco del Triunfo y la Torre Eiffel de Francia y el Parque de diversiones de Walt Disney World en Florida, entre muchos otros.
Entornos, lugares y monumentos especiales para muchos de nosotros cuya pérdida nos traería tristeza, lágrimas y duelos tanto individuales como colectivos.
Foto de Oleg Cetinic / AP
4 comentarios
Me gustó mucho éste artículo. Los patrimonios culturales de la humanidad son valiosos regalos que a veces ignoramos. Éste suceso de Notre Dame nos recuerda los grandes regalos que nos dan los antepasados y las cosas que debemos conservar para las futuras generaciones. Gracias Diana y muchas bendiciones para ti
Muy cierto lo que dices Milagros. Los patrimonios culturales son valiosos legados que se deben de cuidar y mantener por todos nosotros.
Gracias por esta reflexion.
Escojo irme a la playa de Flamenco en Culebra para reflexionar con otro patrimonio cultural puertorriqueño…caña de coco.
Arriba boricua, a disfrutar el retiro en uno de los hermosos lugares de Puerto Rico.