Buenos y hermosos días
Existen marcadas diferencias en la prestación de los servicios de salud alrededor del mundo. Hay lugares en donde enfermarse es un lujo o un error fatal. Millones de persones experimentan diariamente infinidad de desigualdades en el tipo y la calidad de servicios de salud que reciben. Hoy les hablaré de los conceptos de humildad cultural y de competencia cultural y de su relevancia en los servicios de salud.
Vivimos en países, sociedades y comunidades formadas por personas sanas y enfermas, de diversas culturas, razas, etnias, religiones y niveles socioeconómicos. Los profesionales en las distintas ramas de servicio deben comprender que la persona que llega a su consulta para un servicio, asesoramiento o cuidado lleva a cuestas un conjunto de ideas, costumbres, conocimientos y tradiciones que deben reconocerse y respetarse. El objetivo final de todo servicio ofrecido o vivencia compartida siempre debería ser la equidad y el respeto, pues nadie es mejor que nadie. Las necesidades básicas de la raza humana son universales. Muchas de las enfermedades, males y virus que nos trae la vida son ciegos, mudos y sordos, pues cuando atacan no discriminan a nadie.
La humildad cultural es un concepto amplio que busca educar, reflexionar y actuar sobre las desigualdades de poder en los diferentes servicios entre quienes los proveen y quienes los reciben, ya sea en las áreas sociales, políticas, de la salud o de la educación. Los principios de la humildad cultural se crean dentro de un marco de referencia de igualdad. El concepto de competencia cultural en los servicios de la salud busca resaltar la importancia y el conocimiento de los factores culturales que requiere el profesional para ser más efectivo, humano y compasivo en su labor. No podemos separar al paciente de sus tradiciones y creencias individuales, familiares y colectivas.
Los conceptos y términos de humildad y competencia cultural fueron creados por las doctoras Jann Murray- García y Melanie Tervalon. Sus diversos trabajos como doctoras en medicina, lideres comunitarias y educadoras las llevó a vivir de cerca las desigualdades culturales en los servicios básicos. Les comparto un video que nos habla brevemente de lo que significa la humildad y la competencia cultural desde la perspectiva de varias personas. En el mismo aparecen las doctoras fundadoras Tervalon y Murray-García hablándonos de los tres principios generales de la humildad general.
- El aprendizaje permanente y la autorreflexión crítica.
Es importante reconocer que cada uno de nosotros es un ser multidimensional complejo que tiene su propia historia y herencia cultural. Nuestros padres nos dan el conocimiento de nuestras identidades sociales que gradualmente se integran en quienes somos.
- El reconocer y desafiar los desequilibrios de poder.
Es importante reconocer, retar y mitigar las relaciones “paciente – profesional de la salud” basadas en desequilibrios de poder que se han llevado a cabo por mucho tiempo y que los doctores y proveedores de servicios de hoy en día heredan.
- La rendición de cuentas institucionales.
Es importante que las instituciones, más allá de la responsabilidad de cada individuo, sean modelos y ejemplos de los principios de equidad que enmarcan los conceptos de humildad y de competencia cultural.
El concepto de cuidados culturales en la prestación de servicios de salud demuestra como los variados factores culturales deben tenerse en cuenta al proporcionar cuidados e intervenciones. Los factores religiosos, económicos, sociales y educativos junto a los estilos de vida, valores, creencias y costumbres influyen grandemente en la forma en que las personas y sus familias sienten, entienden, ven y viven la salud y la enfermedad. Muchas de las decisiones de salud sobre tratamientos, intervenciones, operaciones o cuidados que diariamente tomamos, aceptamos o rechazamos tienen su origen en conceptos culturales y religiosos. El grupo religioso Testigos de Jehová, por ejemplo, no acepta las transfusiones de sangre como medida terapéutica.
Pienso que servir a otros, según nuestros talentos y capacidades, es un honor que debe llevarse a cabo desde la humildad y la compasión. El proveedor y el cliente deben respetarse mutuamente, pues nadie es mejor que nadie. El poder individual de un título, diploma, servicios, equipos o conocimientos no nos convierten en pequeños dioses dentro de la sociedad. Solo nos convierte en comunidades colectivas más diversas y fuertes.
Amigos, la prestación de todo servicio de cualquier tipo debe estar cimentada en la igualdad. Las distintas enfermedades y condiciones de salud que padeceremos en la vida nos tornarán en personas más vulnerables, deterioradas y con mayores necesidades, pero con una historia e identidad cultural íntegra y rica. Los profesionales de la salud llevan a cabo una gran labor en nuestras comunidades al apoyarnos y cuidarnos. Es importante que el estrés diario, la rutina, la carga de trabajo y el orgullo no los aleje nunca de practicar y honrar el valor de la humildad y la competencia cultural.
Referencias
Video: Cultural Humility Edited
https://www.youtube.com/watch?v=16dSeyLSOKw
Humildad cultural: un camino a la empatía. https://targethiv.org/sites/default/files/media/documents/2021-02/chw-cc-06-Cultural-Humility-sp.pdf
2 comentarios
Excelente
Gracias por su comentario.