Metas vs caminos

Buenos y hermosos días

Todas las personas nos hemos puesto distintas metas en la vida. Cada día nos proponemos alcanzar objetivos sencillos o complejos. Vivimos con diversos propósitos, soñamos con distintas cosas, albergamos variadas ilusiones: rebajar; obtener tal trabajo o título; ser padres; comprar aquel algo de mis sueños; viajar; ser felices, ricos o amados; conseguir comida o albergue para el día; tener casa propia y tener o recuperar la salud. Existen usualmente muchas maneras y caminos distintos para lograr nuestras metas, sueños y objetivos. Es importante, sin embargo, que no se confunda la meta con el camino.

Comencemos con las definiciones de ambas palabras. Según la Real Academia Española (RAE),

la meta es:

  • el término señalado a una carrera,
  • el fin a que se dirigen las acciones o los deseos de alguien o
  •  la portería en el juego de fútbol y otros deportes.

y el camino es:

  • la tierra por donde se transita habitualmente o la vía que se construye para dicho transitar,
  • la jornada de un lugar a otro o la dirección a seguir para llegar a dicho lugar o
  •  el modo de comportamiento moral.

Toda meta tiene uno o varios caminos por recorrer antes de ser lograda, para darnos guía, y otros caminos después, para mantenerla. Mapas, listas de instrucciones o pasos a seguir que nos ayudan a mantener el rumbo. Rumbos que requieren durante el trayecto continuos cambios y ajustes, tanto en la meta como en sus caminos. Ajustes que pueden hacernos perder la perspectiva de lo que originalmente somos o queremos y de dónde venimos, en dónde estamos o hacia dónde queremos ir.   

En ocasiones confundimos la meta con el camino. Pienso, por ejemplo, que el matrimonio no es una meta, sino un camino. Cuando dos personas deciden unir el resto de sus vidas en un compromiso de amor, el matrimonio es la vía que luego construyen cada día entre risas y lágrimas y la jornada que juntos transitan. La meta, para mí, sería la ceremonia de boda. El casamiento es la meta o el fin específico deseado que se lleva a cabo en un momento en particular. Meta que tiene un camino previo de un conocerse, compartir y gustarse y otro camino matrimonial posterior de una vida y un crecimiento en conjunto.

La felicidad no es una meta, sino un camino. Ser feliz en determinados instantes de nuestra vida, sería la meta. La felicidad es un conjunto variado y subjetivo de emociones. Sentimientos que a largo plazo y mantenidos en el tiempo pueden llevar a una persona a vivir feliz, en plenitud y bienestar. La felicidad es un estado de gracia y armonía interna que se nutre de muchos momentos felices.

Las metas usualmente se logran o no se logran en un determinado momento en el tiempo. Son fotografías que captan y enmarcan en nuestras mentes, corazones y recuerdos el fin de un sueño, una acción o un deseo. Los caminos nos enmarcan direcciones y posibilidades, pero no resultados o metas. Hay ocasiones en que logramos una meta a precios muy altos. Logros que dejan laceradas para siempre vidas y relaciones y deslucen el mérito de sus sacrificios y sudores.

Amigos, trazar metas en la vida es importante pues nos brinda un norte a seguir, un antídoto a la rutina y un motivo de superación. Pienso, sin embargo, que los caminos que recorremos en cada meta trazada son aún más importantes, pues para mí, “el fin no justifica los medios”. La vida es la suma de todos los caminos recorridos, incluyendo toda meta y momento vivido en cada camino y jornada recorrida.

Termino haciéndoles varias preguntas sobre la vida y la muerte. Sabemos que la vida y el vivir junto a la muerte y el morir son parte del ciclo de la existencia de cada uno de nosotros. Estamos en un inevitable camino hacia la muerte desde el mismo instante en que nos conciben, nacemos y respiramos. Cada día sufrimos diferentes pequeñas muertes. Entonces, ¿tu meta debe ser tener una buena vida y el camino es tener un buen morir, o ¿tu meta es tener una buena muerte y el camino es tener un buen vivir. ¿Qué crees?

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8 comentarios

  1. Quiero llegar a los 75 saludable, sintiendo felicidad máxima en instantes y siendo feliz lo más que pueda, mientras…en mi camino viviré todas las experiencias que se presenten como buen estudiante de la vida y al llegar al otro camino, el de la muerte, lo «viviré» con igual pasión.

    1. Me parece un excelente plan. Vivir cada instante de vida, aquí o allá, con pasión suena divertido y pleno. Gracias por compartir. Un abrazo Diana

  2. Hola!

    Me encantó este artículo, precisamente ayer publiqué un mensaje que resume el mismo: «Tu futuro no lo determinan tus oportunidades, sino tus decisiones.»

    Y el párrafo final lo usaré como referencia en el próximo Conversatorio espírita, el cual me toca, el tema es Desencarnar saludablemente.

    Gracias! Un abrazo.

    1. Gracias por compartir. Ambos temas que mencionas son importantes y pertinentes. Sigamos aprendiendo y compartiendo los unos de los otros. Aprovechemos el camino que nos toca recorrer para vivir y morir en plenitud y armonía.

  3. Quisiera saber si tienen talleres educativos o adiestramientos con fines de ampliar conocimientos,trabajo para un hogar de envejecientes con condiciones especiales,hace algunas semana tomé un taller en manati y me encantó conocer de la tanatoly.

    1. Hola Ana, al momento no estoy ofreciendo tallares abiertos al público en general, pero si estoy ofreciendo talleres para grupos dentro de sus facilidades. Me puedes llamar L 787-403-5963 para hablar. Gracias por tu interés, Diana.

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